Cuando Dios Juzga

Cuando Dios Juzga

Mientras caminamos con Jesús, en sintonía con el Espíritu (y no con la carne) nos encontramos experimentando libertad y renovación en vez de vergüenza y culpabilidad. A medida que mantenemos nuestros ojos en Cristo, llegamos a conocerlo más plenamente por lo que realmente es. Al hacer eso, nos encontramos siendo transformados. Es Cristo, por el Espíritu, que transforma nuestros corazones por la fe.

Ánimo para los que sufren al servir a Cristo

Ánimo para los que sufren al servir a Cristo

De las experiencias de Pablo con Jesús en medio del sufrimiento, aprendemos mucho acerca de Dios y de nosotros mismos como personas llamadas al servicio de Dios. Le servimos a través de muchas dificultades, pero siempre con una visión de su gloria, atemperada por una humilde valoración de nosotros mismos. De esa manera, miramos y confiamos sólo en Dios. Con Pablo, sabemos que la gracia de Dios es suficiente.