Quiénes Somos


La Comunión de Gracia Internacional pone gran énfasis en el Dios trino y misericordioso (Padre, Hijo y Espíritu Santo). Nuestros pastores y las personas a las que sirven guían a otros hacia el Dios Trino, ayudándoles a participar en el amor y la vida de Dios, en unión con Cristo, por el Espíritu.

Somos informadores inclusivos, maestros y teólogos pastores que seguimos la Palabra de Dios (la Palabra Viva, Jesús, revelada en la Palabra escrita, la Biblia). Es nuestra búsqueda para seguir a donde Jesús, por su Palabra y Espíritu, nos lleva.

Nos apasiona capacitar, entrenar y proclamar la naturaleza relacional del Dios trino. Nuestra meta es tener iglesias saludables que busquen ser parte de la obra renovadora de Dios en el mundo.

Somos intencionales en el desarrollo de líderes, y de iglesias nuevas y renovadas que crecen y se multiplican. En la fe, conducimos al amor liberado y a la vida del Padre, del Hijo y del Espíritu. Nuestro esfuerzo constante es el apoyo de alto nivel con un gran desafío, la gracia siempre.

La Comunión de Gracia Internacional es una voz teológica confiable. Nos hemos mostrado dispuestos a perderlo todo para ganar a Cristo. Buscamos ayudar a aquellos que se unen a nosotros a abrazar y compartir el amor de Dios de manera genuina.

Algunas personas preguntan: “¿Cuáles son sus rasgos distintivos, qué los hace diferentes o superiores?” La respuesta es que no estamos compitiendo con otras iglesias. Simplemente nos esforzamos por ser la expresión más saludable de la iglesia cristiana que podemos ser. A través de Jesús, por el Espíritu, buscamos proclamar la Buena Nueva en toda nuestra comunicación y en todas las formas en que interactuamos con los demás. El Evangelio acerca de Jesús es realmente una buena noticia para todos: es el mensaje que oirás y experimentarás en la Comunión de Gracia Internacional.

Comunión de Gracia Internacional
Participación Divina

Qué Creemos


La Comunión de Gracia Internacional cree que la teología debe estar enraizada en la Biblia, especialmente en el Nuevo Testamento. Vemos una teología confiable articulada por Ireneo, Atanasio, Gregorio Naziancio, y más recientemente, Karl Barth, Thomas F. Torrance, y muchos otros. A esta teología se la denomina a menudo Teología Trinitaria debido a su énfasis en la naturaleza relacional del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

He aquí un resumen de nuestras creencias básicas:

  • El Padre, el Hijo y el Espíritu son un solo Dios, unidos en amor el uno por el otro.
  • Jesucristo, como el Verbo hecho carne, es plenamente Dios y plenamente humano.
  • Jesús revela con exactitud la bondad y el amor de Dios, y revela la humanidad como Dios quiso que fuéramos.
  • Como nuestro Creador, Jesús representó a toda la humanidad, y todas las personas se benefician de su humanidad vicaria: su vida, muerte, resurrección y ascensión.
  • Jesucristo expió todo pecado y sufrió todas sus consecuencias.
  • Dios ha reconciliado en Cristo a toda la humanidad consigo mismo a través de su hijo Jesús (Colosenses 1:20). (Sin embargo, la expiación universal no debe ser igualada con el universalismo).
  • El juicio de Dios contra el mal ha sido ejecutado en Jesucristo para que todos puedan arrepentirse y recibir el perdón y, por medio del Espíritu Santo, participar en la vida eterna resucitada de Cristo.
  • Se exhorta a la gente a responder a esta reconciliación y a participar en la vida para la que todos fuimos creados.
  • Jesús, como nexo entre divinidad y humanidad, ha permitido a la humanidad participar en la vida y el amor de la Trinidad, que era la intención de Dios desde antes del comienzo de los tiempos.

Si usted está interesado en una mirada completa a nuestra teología y doctrinas, lea El Dios Revelado en Jesucristo y La Declaración de Creencias de GCI. También ver Creemos, que establece nuestras creencias centrales en un formato de preguntas y respuestas.

Nuestros Valores


Viviendo los siguientes valores, buscamos multiplicar seguidores de Jesús en todo el mundo.

Inclusivos

Somos físicamente inclusivos. Esa inclusividad significa que somos visiblemente diversos, abiertos y amigables.

Apasionados

Somos emocionalmente apasionados. Nos esforzamos por ser emocionalmente valientes, convencidos y por crecer en comprensión.

Intencionales

Somos intelectualmente intencionales. Esa intención se puede ver en la forma en que comprometemos nuestra fe y en la forma en que valoramos la educación de nuestros pastores.

Amorosos

Somos socialmente amorosos y expresamos esto como esperanza, gracia, y como un desbordamiento hacia los demás.

Genuinos

Somos espiritualmente generosos y nos esforzamos por permanecer estables, honestos y humildes al comprometernos con las comunidades que nos rodean.

 
 

Nuestro Liderazgo


En la Comunión Gracia Internacional, estamos estructurados en el modelo episcopal. Creemos que esta es la mejor manera para que nuestras iglesias tengan solidez y estabilidad doctrinal. Creemos que este modelo funciona mejor para servir a nuestras iglesias y a sus miembros.

La cabeza de la iglesia es Jesucristo. Todos los líderes dentro de la iglesia deben buscar su voluntad en todas las cosas, tanto en sus propias vidas como en el funcionamiento de las congregaciones. Los líderes deben ser como Cristo en su liderazgo, lo que significa que deben buscar ayudar a otros, no beneficiarse a sí mismos.

Nuestra denominación es dirigida por un comité ejecutivo desde nuestra oficina central en Charlotte, Carolina del Norte, Estados Unidos.

 

Nuestra Historia


Por qué existimos hoy

Nuestras fortalezas como denominación incluyen una nueva conciencia de la importancia de la gracia, un alto respeto por las Escrituras y la voluntad de hacer lo que éstas dicen. Reconocemos que Jesús, como nuestro Salvador y como nuestro Señor, nos ha reconciliado con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Nos regocijamos en las implicaciones de la teología trinitaria.

Sabemos que Cristo hace una diferencia en la manera en que vivimos. Por medio del Espíritu Santo, él transforma nuestras vidas en esta era, y nos da vida eterna en comunión con nuestro Creador. Jesús está vivo y activo, por lo tanto no ha terminado con nosotros todavía. Todavía estamos siendo moldeados y formados para su propósito. Lo alabamos y lo adoramos, y buscamos conocer su voluntad para nuestras vidas.