Sobre Halloween, Superhéroes y el Dios que nos salva

Sobre Halloween, Superhéroes y el Dios que nos salva

Hoy es Halloween, una fiesta que como niña pequeña nunca se me permitió celebrar. Me dijeron que era una celebración mala. En realidad, como me enteré más tarde en la vida, es una celebración iniciada por la iglesia cristiana para celebrar la víspera del día de todos los santos que murieron antes y cómo todo lo oscuro, en esta nueva mañana, da paso a la Luz que ha venido en Jesucristo. Se ridiculizan los poderes del mal, burlándose de ellos y proclamando que ya no dominan en el mundo.

Perdido en Nueva Orleans

Perdido en Nueva Orleans

Esta historia es una viva imagen de cómo trabaja el cristianismo. No es acerca de normas y reglamentos o de tratar frenéticamente de salvarnos a nosotros mismos. El cristianismo es acerca de ser encontrados, hallados. La vida cristiana es acerca de escuchar al Padre de Jesús pronunciar nuestros nombres, porque al escucharle decir nuestros nombres, experimentamos algo que nunca podríamos crear o mantener por nosotros mismos – una confianza sobrenatural.

¡Creo que Dios me odia!

¡Creo que Dios me odia!

“No tengo amigos en quienes puedo confiar…ellos en el pasado me fallaron. Uno incluso me maldijo…. Ahora pienso que todas estas cosas malas me han sucedido por su maldición. Desde que mi madre murió ha sido una desgracia tras otra. Creo que Dios me odia. No le puedo culpar – Yo también me odio.”