¡Qué bueno que viniste a cumplir las promesas de Dios!

¡Qué bueno que viniste a cumplir las promesas de Dios!

Dios vino a la tierra en la persona de Jesucristo y nada volverá a ser igual otra vez. Si nos fijamos en la Navidad de esta manera, la veremos con una nueva luz. Nada como esto ha sucedido nunca. Dios ha visitado a su pueblo, y nada volverá a ser igual otra vez.