Viviendo la vida trinitaria

Viviendo la vida trinitaria

Jesucristo ha vencido el pecado y la muerte, y como nuestro Salvador, nos ofrece el amor y la vida – no sólo su amor por nosotros, sino también su forma de vivir el amor en nosotros, transformándonos, modelándonos para el propósito para el que fuimos creados: Una vida en relación de amor con Padre, Hijo, Espíritu Santo y con nuestros hermanos, una vida que es buena, una vida que podemos disfrutar para siempre.

Comienzos: COMPAÑÍA

Comienzos: COMPAÑÍA

En el centro de la historia de la creación está esta frase: No es bueno ‘estar solo’. El compañerismo es tanto una necesidad de la humanidad como un don de Dios en la creación. Estamos hechos para vivir en comunidad. Es en la relación que encontramos nuestro verdadero yo. Es parte de lo que es ser hecho a la imagen de Dios, la Trinidad.