Nadie te prepara

Nadie te prepara

El dolor, las lágrimas y la muerte son parte de este itinerario humano, pero también lo son las relaciones. El viaje que he compartido hasta ahora con mi papá ha sido rico. No sé cuántos días, semanas o meses que nos quedan en esta vida, pero la esperanza de la eternidad descansa profundamente en ambos corazones nuestros.

¿Cómo podré amarte, oh Dios, cuando esté muerto?

¿Cómo podré amarte, oh Dios, cuando esté muerto?

¿Cómo podemos decir “me afirmaste en elevado baluarte” incluso en esos momentos en que sentimos que Dios nos oculta su rostro o que no responde nuestras oraciones?
Crees que podemos seguir estando “en elevado baluarte” cuando sentimos que Dios nos oculta su rostro, al clamar al Señor por ayuda y pedirle misericordia?

¿Mataste tú a Jesucristo?

¿Mataste tú a Jesucristo?

Muchos creen que la humanidad en general y cada uno de nosotros personalmente somos responsables por la muerte de Jesucristo. A consecuencia, muchos se afligen y son víctimas de una gran carga de culpabilidad.

Pero ¿somos verdaderamente responsables por la muerte de Jesús? Y, si no somos, ¿entonces quién es?