Lejos de casa

VIVE UNA DIFERENCIA EN CASA Y AFUERA

Lejos de casa

En casa es un título usado en el fútbol y en otros encuentros deportivos. Nos dice si un equipo de fútbol están jugando en su propio terreno o lejos en el terreno de otro equipo. Dondequiera que estemos, en casa o fuera, el amor de Dios está siempre con nosotros y con los que viven cerca de nosotros pero están lejos de sus casas.

Esta semana pensamos en aquellos que están lejos de su casa, tal vez son estudiantes, o han emigrado a otro país en busca de trabajo. Pensamos en nuestros familiares y amigos que están trabajando lejos de casa. Recordamos las formas en que damos la bienvenida a los de otras tierras y construimos comunidades.

Hoy recordamos que Jesús nació lejos de casa. María y José eran personas pobres que tenían que viajar lejos a Belén porque un gobernador extranjero les había mandado ser contados.

«Y ella dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada» (Lucas 2:7).

Muchos de los problemas que enfrentamos hoy se centran alrededor de la pertenencia, la identidad y los desplazamientos.

El versículo de hoy es un simple recordatorio de que en el corazón de nuestra fe está un Dios que vivió una vida humana vulnerable, nacido fuera de casa y, siendo infante, huyó a Egipto como refugiado.

Juan nos dice que dar la bienvenida a este Dios sin casa, refugiado, que encontramos nuestra verdadera identidad
como hijos de Dios.


LECTURA

Lucas 2:1-14

Aconteció en aquellos días que salió un edicto de César Augusto, para que se hiciera un censo de todo el mundo habitado (el Imperio Romano). Este fue el primer censo que se levantó cuando Cirenio era gobernador de Siria.
Todos se dirigían a inscribirse en el censo, cada uno a su ciudad. También José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén (Casa del Pan), por ser él de la casa y de la familia de David, para inscribirse junto con María, comprometida para casarse con él, la cual estaba encinta.
Sucedió que mientras estaban ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su Hijo primogénito; Lo envolvió en pañales y Lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
 
En la misma región había pastores que estaban en el campo, cuidando sus rebaños durante las vigilias de la noche.
Y un ángel del Señor se les presentó, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor, y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: «No teman, porque les traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; porque les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo (el Mesías) el Señor. Esto les servirá de señal: hallarán a un Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»
De repente apareció con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, alabando a Dios y diciendo: «Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz entre los hombres (de buena voluntad) en quienes El se complace.»

MEDITACIÓN

  • Toma el tiempo hoy para reflexionar sobre la naturaleza de Dios que se hace visible en Belén. ¿Cómo podría esto afectar tus actitudes frente a los que no tienen casa o son refugiados?

ORACIÓN

  • Haz una pausa para orar por aquellos que han sido desplazados por la violencia y los que van a pasar esta noche sin casa.

ACCIÓN

  • Vive una diferencia hoy… abre los ojos a las personas vulnerables que encuentres hoy; míralos, y recibe a Dios en ellos.

EN FAMILIA

  • Hablen acerca de dónde están las casas de tu familia y amigos. Pongan una pegatina en un mapa donde viven ahora. Pongan etiquetas en los lugares donde los amigos y la familia tienen sus casas. (Información de Actividad)
  • Oren: Gracias Señor por nuestros hogares y familias. Guárdanos seguros adonde quiera que viajemos. Amén.

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