GRAVITY: Lo que Ryan Stone (Sandra Bullock) no sabía sobre la oración

Gravity

Aun cuando nos sentimos completamente aislados,
como flotando sin rumbo en la vida,
la oración es nuestra línea de vida con Dios.

Gravity (Gravedad en Hispanoamérica) es una película de ciencia ficción y suspenso escrita y dirigida por el Mexicano Alfonso Cuarón. El guión fue escrito por el propio Cuarón y su hijo Jonás. Está protagonizada por Sandra Bullock y George Clooney y su estreno fue el 4 de octubre de 2013 en Estados Unidos y España.

La doctora Ryan Stone (Sandra Bullock) se encuentra reparando el telescopio Hubble en el que es su primer viaje espacial. Le acompañan, entre otros, el veterano comandante Matt Kowalsky (George Clooney) y ninguno de los dos imagina que sus vidas están en peligro: una lluvia de basura espacial, formada por trozos de satélites y estaciones espaciales, está a punto de romper su nave y dejarles completamente solos en el espacio. Flotando a 600 kilómetros de altura de la Tierra, sin poder comunicarse con nadie más, la doctora Stone y el comandante Kowalsky tendrán que encontrar la solución para volver, con vida, a casa. Y tendrán que hacerlo pronto, porque su oxígeno se agota y la tormenta regresará.

La historia de Gravity puede ser vista como el «renacimiento» de la doctora Ryan Stone, que ha renunciado a la vida ante su terrible experiencia, para redescubrir la esperanza y la fe al soportarla. Una escena clave, cuando cree que no va a salir con vida, es particularmente significativa en este sentido, especialmente para los hombres y mujeres de fe.

Sé que voy a morir, todos lo sabemos.
Pero yo voy a morir hoy.
Lo curioso, ya sabes, es saberlo.
El problema es que todavía estoy asustada.
Estoy muy asustada.
Nadie va a llorar por mi. Nadie va a orar por mi alma.
¿Quieres llorar por mi?
¿Quieres orar por mi?
¿O es demasiado tarde?
Quisiera orar yo misma, pero nunca antes he orado en toda mi vida.
Nadie me enseñó como orar. Nadie me enseñó.

Míra esa escena aquí: http://youtu.be/QchIe1vEU7Q (pulsa cc en Youtube para activar los subtítulos)

Este momento conmovedor plantea tres verdades acerca de los principios y el poder de la oración :

1 . La oración no necesita realmente ser enseñada.

Filipenses 4:6-7 : «Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús.»

Orar no requiere formación, como para ser astronauta. No requiere un manual, como para volar una nave espacial. Simplemente requiere un corazón dispuesto para hablar sinceramente a Dios. La oración no es una entrevista de Dios, o un discurso ante Dios, es una conversación con Dios. Escucha lo que Dios tiene para decirte.

2 . La oración significa que nunca estamos solos.

Deuteronomio 31:6 : «Sean firmes y valientes, no teman ni se aterroricen ante ellos, porque el Señor tu Dios es el que va contigo; no te dejará ni te desamparará.»

Incluso cuando nos sentimos completamente aislados, flotando sin rumbo por el espacio, la oración es nuestra línea de vida con Dios. Dios escucha y contesta nuestras oraciones. Esas respuestas no siempre son lo que esperamos, pero son lo que Dios sabe que es mejor para nosotros.

3 . La oración cambia las cosas.

Juan 14:14 : «Si me piden algo en Mi nombre, Yo lo haré.»

No se trata sólo de «pedir lo que deseamos». No se trata sólo de «abogar nuestro caso ante Dios». Se trata de conocer a Dios y vivir una relación de amor con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Eso cambia nuestra vida y nuestra relación con otros. Y Dios, que tiene todo el poder del universo para cambiar nuestras circunstancias, y quiere ayudarnos porque nos ama. Ninguna oración se desperdicia nunca.

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