Paulina de Barrero
Bogotá, Colombia


En Lucas 5:1-13 encontramos el relato del llamamiento del Señor Jesús a sus primeros discípulos.  Siempre me ha llamado la atención la reacción de Pedro después de ocurrido el milagro de la pesca.  En el Versículo 8 dice lo siguiente: “Al ver esto, Simón Pedro cayó de rodillas delante de Jesús y le dijo: ¡Apártate de mí, Señor; soy un pecador!”  ¿Quién le dijo a Pedro que él era pecador? ¿De qué manera se dio cuenta de su condición?  Definitivamente la presencia misma de Jesús le reveló a Pedro su condición. 


La Biblia nos dice que Jesucristo es El Verbo o la Palabra (Juan 1:1), también nos dice que ese Verbo se hizo carne (Juan 1:14). Y también nos dice que ese Verbo vino a entregar su vida por el pecado de toda la humanidad (Juan 3:16).  Pedro frente a Jesús se vio tal cuál era él, lleno de pecado.  En  Juan 3:17 leemos: “Dios no envío a su Hijo al mundo para condenar al mundo sino para salvarlo  por él” Así que frente a Cristo, todos nos vemos como somos en la realidad, pecadores necesitados de él y de su salvación.  Y es estando en la presencia de Dios continuamente donde él a través de su Espíritu Santo nos limpia día a día y momento a momento de todos nuestros malos hábitos y costumbres.  Es cierto que cuando venimos a Jesús y creemos en fe en su obra salvadora por nosotros allí en la cruz del calvario, hemos sido perdonados completamente de todos nuestros pecados y hemos sido salvos.  Ahora es necesario continuar en su presencia con él día a día y momento a momento para ser completamente trasformados en todo aquello que necesita ser cambiado en nuestra vida y para eso está la Palabra de Dios. En Hebreos 1:1 leemos: “Dios, que muchas veces y de varias maneras  habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas, en estos días finales nos ha hablado por medio de su Hijo”


Si queremos que Jesucristo nos siga transformando es necesario oír lo que él nos quiere decir.  Y ¿Dónde encontramos sus palabras?  En la Biblia.  Jesús nos habla a través de la Biblia, allí nos enseña y nos amonesta en todo aquello que quiere trasformar en nosotros.   En Efesios 5:26 leemos con respecto a la iglesia: “Él la purificó lavándola con agua mediante la Palabra”  Cuando abrimos la Biblia que es donde encontramos las palabras de Dios, nos exponemos como si estuviéramos frente a un espejo, donde nos vemos realmente como somos y Dios a través de su Espíritu nos enseña lo que cada uno de nosotros necesita para permitir su obra de transformación.  Abrir la Biblia para estudiarla es como si nos sentáramos a los pies de Jesús, igual que Pedro, frente al Verbo, a la Palabra de Dios, allí  nos vemos tal cual somos y reconocemos la necesidad que tenemos de él.


Dios, el Señor Jesucristo es relacional y él quiere comunicarse con nosotros para ayudarnos y transformarnos por medio de su Palabra a través de su Espíritu.  La invitación es a que abramos las Escrituras cada día para conocer la voz de nuestro Pastor y permitir que él nos pastoree y transforme.

One thought on “Transformados por la Palabra de Dios

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