La iglesia de Pérgamo

Apocalipsis 2:12-17
La iglesia en el centro de la herejía y la apostasía

Cristo se presenta a la Iglesia de Pérgamo como uno que es como una espada de dos filos (2:12). Esto era otra referencia tomada de la imagen señalada en el capítulo uno: «Uno como Hijo del Hombre» (1:16).
La espada es simbólica de la palabra penetrante de Dios (Hebreos 4:12-13). Más precisamente, es el aspecto discernidor de la palabra que «juzga los pensamientos y actitudes del corazón» y que nada está oculto en la creación.
Esto habría tenido un gran significado en referencia al lugar donde vivían los miembros de la iglesia de Pérgamo. Una ciudad llena de esplendor y del poder de una falsa religión.
A la iglesia se le recordó que la estructura de poder de Pérgamo había ejecutado un mal juicio y había condenado a Antipas, un testigo fiel, y que fue ejecutado como un mártir (1:5). Pero Dios juzgará el propio sistema mundial opuesto a Dios del cual es el centro de poder de Pérgamo. Apocalipsis describe el juicio de Dios al «mundo» en un gran detalle simbólico. Representada por la Ciudad de Babilonia mientras que el pueblo de Dios se simbolizan por la Nueva Jerusalén. Este forcejeo entre el mundo y los santos, que se describió en Apocalipsis, llevó a un comentarista a llamar a este libro un «relato de dos Ciudades».
El clima religioso en Pérgamo no era conducente a la vida cristiana. Eso es porque «el trono» de Satanás estaba en la ciudad (2:12). A pesar que esta frase ha recibido diferentes interpretaciones, se refiere ciertamente a Pérgamo como un centro principal de la religión pagana, sobre todo relativo al culto al imperio. La ciudad simbolizaba el poder secular y la religión civil que trabajan en conjunto como los apoderados de Satanás.
Los problemas de Pérgamo (2:14-16)
woobalam.jpg (61344 bytes)
Balaam y su burro
Mientras la iglesia de Pérgamo recibía ataques de afuera, también enfrentaba una grave decepción religiosa interior. Esto se describe como la enseñanza de Balaam y los Nicolaítas (2:14-15). El uso de Apocalipsis de la tipología de Balaam subraya la dependencia del libro en los símbolos del Antiguo Testamento. La historia de Balaam se encuentra en Números 22-24. Él era un profeta que manipuló a Israel para caer bajo la maldición de Dios. El motivo de Balaam era la ganancia personal (2 Pedro 2:15; Judas 6). Balak, un rey gentil le había ofrecido riquezas y poder para destruir al pueblo de Dios, Israel.
El profeta encontró una manera de lograr el deseo nefasto del rey. Balaam inventó un plan con que él provocaría a los hombres de Israel a cometer inmoralidades sexuales con las mujeres Moabitas y sacrificar a sus dioses en una comida de la comunidad durante una fiesta (Números 25:1-2). Así él llevó a Israel al pecado causando a la nación a seguir una religión pagana idólatra e inmoral. Balaam vino a representar a un individuo malo que seduce al pueblo de Dios a cometer pecado.
¿Pero en qué sentido los miembros de la iglesia estaban comprometidos en la inmoralidad sexual y la comida sacrificada a los ídolos (2:14)? Generalmente se piensa que esta frase se refiere a comida en fiestas en que se honraron a los dioses paganos, así como las actividades sexuales que pueden haber seguido como parte de las festividades. También podría entenderse metafóricamente ambas expresiones. Es decir, ellos se referirían a la infidelidad religiosa general cometida por los cristianos que participaban en los ritos y festividades paganas.
Tanto un significado literal y figurativo puede estar en el punto de vista aquí en Apocalipsis. La inmoralidad sexual a veces era asociada con el culto de la religión pagana, el cristiano estaría tomando ambos; licencia sexual y comprometiéndose a la infidelidad religiosa si participaba en prácticas religiosas de la ciudad.
Los Balaamitas pudieron haber estado enseñando a los convertidos que participar en fiestas paganas u otras actividades en que los dioses fueran invocados no era malo porque servía para un buen fin. Los desconocidos profetas o los maestros auto elegidos, metafóricamente llamados «Balaam», estaban aconsejando probablemente el acomodamiento con la cultura pagana. Balaam y los Nicolaítas así como otros grupos herejes – seguidores de la profetiza llamada «Jezabel» probablemente enseñaron la misma cosa. G.R. Beasley-Murray, hablando sobre los Nicolaítas, escribió:
«Ellos habrán mantenido que los ídolos no son nada… Por consiguiente los cristianos no necesitan dudar en tomar la parte en las fiestas paganas, ya sea entre los gremios de comercio o en los templos… No necesitan ser demasiado escrupulosos sobre reconocer la divinidad del César, porque pueden hacerlo en el mismo espíritu que los tantos paganos lo hicieron, como gesto de lealtad a Roma, sin tener un significado religioso. (Comentario Nueva Centuria Bíblica«, Apocalipsis» pág. 86)
Claro, Apocalipsis no revela la identidad específica de los Nicolaítas ni define rigurosamente sus creencias. Ireneo y otros padres de la iglesia en sus inicios exclamaron que los Nicolaítas practicaban la libre indulgencia (Contra las Herejías, 1.26.3). Si ellos no tenían definidos a sus enemigos, los Nicolaítas pudieron haber enseñado una vida de moral relajada, pero sin ninguna duda bajo la apariencia de una razón teológica engañosa.
Siguiendo la enseñanza de los Balaamitas y Nicolaítas, algunos miembros de la iglesia en Pérgamo habían violado la libertad y gracia que habían gozado en Cristo. Ellos habían caído en un modo de vida pecador asociado con la idolatría e inmoralidad. La gravedad de la pobre condición espiritual de algunos en Pérgamo fue subrayada por Cristo quien los advierte. Él lucharía contra los herejes con la espada de su boca (2:16). Los errores de la iglesia de Pérgamo son lecciones importantes para todo cristiano que debe esforzarse en guardar un equilibrio espiritual en un mundo oscuro.
Promesas a Pérgamo (2:17)
A aquellos que vencieron en la iglesia de Pérgamo, quienes no cayeron presa de ninguna herejía, el prometió la salvación bajo la metáfora del «maná oculto» y «una piedra blanca con un nuevo nombre» (2:17). El maná es otro símbolo del Antiguo Testamento. Era la comida sobrenatural que Dios proporcionó a los  Israelitas durante los 40 años en el desierto (Éxodo 16:11-15). En Apocalipsis el maná se referiría a la comida espiritual porque Dios da la vida a su pueblo. Es como la fruta del árbol de la vida, un símbolo de salvación y vida eterna.
El significado de la piedra blanca es menos claro. Varias interpretaciones son posibles. Eso es porque se usaron las piedras en tiempos antiguos en una variedad de situaciones. Una piedra blanca dada a una persona al cierre de una prueba significa que él se libró de su crimen. Este significado simbólico para el cristiano está claro. Los hijos de Dios se han exonerado de sus pecados a través del claro sacrificio de Cristo. Es a través de la sangre restauradora de Jesús que nosotros recibimos nuestro descargo libremente de la pena del pecado. El ideal del juicio judicial también se uniría a la piedra blanca en el «gran juicio del trono blanco» (20:11). Éste es un símbolo del examen final justo y misericordioso de Dios a la humanidad.
Las piedras también sirvieron como los boletos de admisión a las fiestas públicas y asambleas. Metafóricamente, esto significaría que al cristiano se le había concedido la admisión a la fiesta mesiánica al retorno del Salvador (19:18-19). Una piedra blanca también puede haber representado un día feliz e importante para el cristiano, la recepción del último premio de la salvación. Una costumbre interesante en Tracia era la señal de los días buenos con una piedra blanca (Plinio, La Historia Natural, 7.40.131; Plutarco, La Vida de Pericles 64; Plinio, Cartas, 6:11). Ciertamente, la intervención de Dios en los asuntos humanos y la salvación de la iglesia en la resurrección de los muertos será un tiempo maravilloso e importante (Apocalipsis 19:1-6).
También debemos notar que el color blanco es característico de Apocalipsis. Habla de vestidos blancos (3:5), túnicas blancas (7:9), lino blanco (19:8, 14), y el gran juicio del trono blanco (20:11). Blanco, en estos casos, representa un tipo de pureza espiritual.
El significado del «nuevo nombre» escrito en la piedra blanca parece tener arraigo en el Antiguo Testamento (2:17). Cuando hablamos de Sión, un tipo de iglesia perfecta, Isaías repite la promesa de Dios a su pueblo: «Ustedes serán llamados por un nuevo nombre que la boca del Señor les dará (Isaías 62:2).
El nuevo nombre representa un nuevo estado, dado al individuo por Dios. Vemos esta costumbre en el Antiguo Testamento: Jacob se vuelve Israel (Génesis 32:28); Abram se vuelve Abraham (Génesis 17:5); Sarai se vuelve Sara (Génesis 17:15). En el Nuevo Testamento, Saulo se vuelve Pablo (Hechos 13:9). La costumbre de darle un nuevo nombre a una persona para estar de acuerdo con un nuevo estado también se encontró en el mundo romano. Octavio se volvió Augusto cuando se coronó emperador romano.
Para el cristiano, el «nuevo nombre» tendría gran importancia espiritual. Cristo dará al miembro un nuevo estatus. Él resucitará en el reino de Dios, con una nueva existencia de gloria incomparable (Romanos 8:18-21). La idea novedosa del «nuevo nombre» es otro tema en Apocalipsis. Tenemos una nueva Jerusalén (3:12; 21:2); un nuevo cielo y tierra (21:1); una nueva canción (5:9; 14:3). ¡Y Dios dice al final del libro, «yo estoy haciendo todo nuevo!» (21:5).

Siete cartas a siete iglesias

La iglesia de Éfeso

La iglesia de Esmirna

La iglesia de Pérgamo

La iglesia de Tiatira

La iglesia de Sardis

La iglesia de Filadelfia

La iglesia de Laodicea

Conclusión

Publicado en Sin categoríaEtiquetado como

Escribe tu comentario:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.