Consejos para Jóvenes

Que tu amor inagotable sea mi consuelo, conforme a tu promesa a tu siervo. Salmo 119: 76

donde encuentras consuelo

El amor de Dios por nosotros es incondicional. Él nos hizo en el vientre de nuestra madre, y nos amó antes de que naciéramos. La Biblia habla tanto sobre el amor de Dios por nosotros, también nos dice que hemos de encontrar nuestro consuelo en ese amor. Pero ¿dónde encontramos nuestro consuelo?

Hay tantos lugares que podemos mirar para encontrar consuelo terrenal, comodidad temporal. Podemos buscar una caja de chocolate, o una pinta de helado. Podemos ir de compras o salir con amigos. Podemos sumergirnos en un libro, o en una película. Pero quiero hacer otra pregunta. ¿Alguna vez has mirado a los demás para encontrar tu consuelo en lugar de Dios? Yo lo he hecho. Es tan fácil compararnos con los demás para hacernos sentir mejor. Es tan fácil de decir, por lo menos yo no me parezco a este o al otro, o me alegro de que esto no me sucediera a mí. Incluso algo tan pequeño como sentirse mejor porque la chica a tu lado en la clase de ciencias obtuvo baja calificación en su tarea o en una prueba. Si bien esas cosas podrían no parecer tan malas, en realidad lo pueden ser. Cuando hacemos eso, estamos consiguiendo nuestro consuelo por el mal de otros. Al señalar sus defectos o deficiencias.

Apuesto a que algunos de ustedes están diciendo en este momento, ¡yo nunca lo digo en voz alta! Ahora, si bien eso es una buena cosa, es malo incluso si solo lo piensas. O tal vez sólo lo dirías a tu mejor amigo. Eso todavía no lo hace bueno. El versículo nos dice que hemos de encontrar nuestro consuelo, nuestro aliento, en el amor de Dios. Nos dice que debemos encontrar nuestro consuelo en la promesa de que su amor es inagotable, no en el hecho de que nuestras vidas podrían ser peores.

La Biblia nos dice en el Salmo 139: 14 que fuimos hechos formidables, maravillosos(as). Eso significa que todas las obras de Dios son maravillosas, todas. Eso nos incluye a nosotros, el chico que se sienta al lado tuyo en la clase de ciencias, las chicas que crees que no son tan bonitas como tú, todo el mundo. Dios nos hizo a todos nosotros, y nos hizo a todos maravillosos. Así que cuando encontramos consuelo en el mal de otros, no sólo estamos encontrando comodidad lejos del amor de Dios, sino que también estamos hablando mal de sus creaciones.

Encontrar consuelo en las fallas o deficiencias de otros no es verdadero consuelo. Sentirte bella o guapo porque no eres tan feo como alguien más no es verdadera belleza. La verdadera belleza viene de saber que Dios te hizo y te ama; y también ama a los demás, porque Dios también los ha hecho. Así que te animo a encontrar tu verdadera belleza en Cristo, y a encontrar consuelo en su amor indefectible.

Reflexión:

¿Menosprecio a otros (mentalmente o verbalmente) para hacerme sentir mejor conmigo mismo(a)?

Aplicación:

Trata de pasar todo el día sin decir nada negativo de nadie más. Sé consciente de tus pensamientos y haz un esfuerzo mental para no despreciar a otros.

Oración:

Padre Dios, por favor ayúdame hoy a honrarte con mis pensamientos y palabras. Ayúdame a encontrar mi consuelo en ti, y no en los defectos de los demás. Ayúdame a recordar que tú has hecho a todo el mundo, y que todo lo que has hecho es maravilloso. Por favor, quiero ser consiente de presencia conmigo hoy, que me recuerda que tu amor por mí es incondicional. Recuérdame que me hiciste como soy, y que no cometes errores. Gracias por amarme, ayúdame a encontrar mi consuelo en ese amor. En nombre de Jesús oro, Amén.  †


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