Esto dice el SEÑOR:

«No dejen que el sabio se jacte de su sabiduría,
o el poderoso, de su poder,
o el rico, de sus riquezas.
Pero los que desean jactarse
que lo hagan solamente en esto:
en conocerme verdaderamente y entender que yo soy el SEÑOR
quien demuestra amor inagotable,
y trae justicia y rectitud a la tierra,
y que me deleito en estas cosas.
¡Yo, el SEÑOR, he hablado!
No podemos ver el futuro y no tenemos idea de lo que va a pasar mañana. Tan pronto como la sabiduría, el poder, las riquezas, la fama o la juventud desaparecen – y desaparecerán, podemos sentir como si la alfombra proverbial ha sido sacada de debajo de nosotros. Sentirse seguros o presumidos por estas cosas, excepto por conocer a Dios y su amor, es un camino seguro a la depresión y la ansiedad.

Dios dice que conocerlo y comprender lo que a él le agrada, es de lo que podemos jactarnos (con humildad). La alfombra del amor de Dios es la única que no se puede sacar de debajo de nuestros pies.

Tammy Tkach

Por Tammy Tkach

Tammy Tkach, es directora de Ministerios de la Mujer y esposa del presidente de la Comunión de Gracia Internacional, Joseph Tkach.

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