Abba

    Abba, Gracias por amarme en mi pecado y miseria. Gracias por llamarme tu hijo tal como soy. Tráeme cada vez más cerca de tus brazos amorosos, aun cuando empujo y protesto porque no soy digno. Gracias por correr a encontrarme cuando finalmente comienzo a caminar de regreso a…

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Pertenencia

Pues ustedes no han recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que han recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!». Romanos 8:15 No es simplemente que Dios no nos condena. No se trata sólo de que Dios nos acepta. Es…

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