Te vi debajo de la higuera

Te vi debajo de la higuera

Cierto día se fue a meditar y a orar lejos del bullicio, y se refugió del calor del sol bajo la sombra de una higuera, y meditaba en las maravillosas profecías que anunciaban la liberación de Israel con la venida de su glorioso Rey y Salvador, el Hijo de Dios. “¿Cuándo será esto, Adonai? ¿Tendré el privilegio de ver a nuestro Mesías? Mira que tu pueblo sufre bajo este imperio extranjero, aunque muchos se han acostumbrado… pero yo se que tú tienes algo mejor para tu pueblo… ¡cuanto anhelo ver la salvación de Israel! ¡Cuanto anhelo ver renacer la esperanza de mi nación!…” Sus pensamientos fueron interrumpidos por una voz que le llamaba a lo lejos: “¡Natanael!, ¡Natanael!” Era su buen amigo Felipe…

Esperanza de redención

Esperanza de redención

Cuando sentimos que nuestro mundo se encuentra en tinieblas y en desesperación, tendemos a buscar un consuelo en la tribulación porque es cuando nos damos cuenta de lo frágiles y débiles que somos ante lo que no está en nuestras manos solucionar. Generalmente dirigimos literalmente la mirada hacia lo alto en busca de una solución misericordiosa porque eso es lo que necesitamos, que alguien se compadezca de nosotros en nuestra situación.