Carta de Tammy:

Alguien dijo una vez que nosotros los humanos hacemos aquello que deseamos hacer y para lo demás sólo buscamos excusas. Esto debe ser verdad. Yo no tengo tiempo para planchar pero tengo tiempo para tomar clases de golf y practicar una vez a la semana. Vi dos películas en las últimas dos semanas pero no tengo tiempo para desempacar las últimas cajas que me quedan de la mudanza. Así que cuando digo que no tengo tiempo para hacer esto o aquello lo que realmente estoy diciendo es que no quiero hacerlo.

Todo lo que hacemos o no hacemos envuelve toma de decisiones. Esto incluye nuestra vida espiritual. Decidimos orar o no orar, leer las escrituras o no leerlas y pasar más tiempo con Dios o no pasarlo. También decidimos cuanto nos queremos acercar al Señor. El escritor Oswald Sanders dijo una vez: “Nuestra relación con Dios presente y futura va a ser tan íntima como nosotros decidamos” [Enjoying Intimacy With God (Como disfrutar de la Presencia de Dios)].

El Sr. Sanders describe cuatro círculos de intimidad con Dios: el círculo exterior, el segundo círculo, el tercer círculo y el círculo interior. El círculo exterior del Sr. Jesucristo consistió de los 70 que él llamó y envió de dos en dos a predicar el evangelio. Los 12 discípulos constituyeron el tercer círculo. El segundo círculo lo formaban aquellos que tenían una relación más íntima con él: Pedro, Santiago y Juan. Pero había uno que tenía una relación especial; uno que ocupaba un lugar especial junto al Salvador.

Juan se describe a sí mismo como “el discípulo amado” (Juan 13:23). Él fue quien se recostó en el hombro de Jesucristo durante la cena y a quien Simón Pedro le pregunto sobre el que lo habría de entregar. ¿Tenía Jesús favoritos y por eso amó más a Juan? ¿Era Juan el favorito porque quería ganarse el favor de Jesucristo o porque era perfecto? Jesús no tenía favoritos pero Juan sí. Él decidió tener esa relación especial con Jesús porque lo amaba mucho y quería tener una relación tan íntima como era posible tener con el Maestro. Jesús reciprocó ese amor al reconocer el deseo de Juan de tener una relación íntima.

¿Quieres tener una relación más íntima con Jesús? Dios pone ese deseo en nuestro corazón, pero somos nosotros los que decidimos cuán íntima esta va a ser. Quizás nos sentimos más cómodos en el círculo exterior, decidimos guardar distancia. O quizás el segundo círculo representa cuan cerca llegaremos a estar durante nuestra vida. Nos sentimos tan a gusto que nos parece imposible tener una relación más íntima.

Nuestra posición en ese círculo de intimidad depende de nosotros. Jesús ya nos invitó a acercarnos más (Mateo 11:28). El Sr. Sanders dice: “El seno de Jesús todavía esta vacante y disponible para todos aquellos que estén dispuestos a pagar el precio que se requiere para tener una relación más íntima con él. Si así lo deseamos podemos ocupar un lugar en el corazón de Jesucristo. Nosotros también podemos ser los discípulos amados. Depende de nuestra decisión.


One thought on “Todo depende de nuestra decisión

  1. así es muchos solo buscan placer les encanta el desorden pierden su tiempo. pero cuando estan en dificultades dicen porque a mi y aveces hasta culpan a Dios de sus problemas y todo lo malo q les sucede. so las consecuencia de lo q hacen el tiempo q era para Dios lo desperdiciado

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