La Predestinación
¿Te deja Dios elegir en
realidad tu propio destino?

Quisiera saber sobre la predestinación. “¿Están algunas personas predestinadas a ser salvas y el resto a no serlo?».

Muchas gracias por preguntar. La doctrina de la predestinación es algunas veces referida como de la «elección», en el sentido de que Dios elige a las personas para sus propios propósitos.Por ejemplo, Abrahán fue elegido o escogido por Dios, así como lo fue su hijo Isaac y su nieto Jacob. Otros elegidos fueron Moisés, Josué, David, los profetas, y por supuesto, los israelitas fueron el “pueblo elegido”.

El apóstol Pablo escribió sobre la predestinación o elección en varios pasajes. EnRomanos 8:28-30 y Efesios 1:3-6, enfatizó que la elección es “en Cristo”, y que es un asunto de la propia decisión de Dios para sus propios propósitos.En los capítulos 9 al 11 de Romanos, Pablo lleva aun más lejos el tema de la elección explorando el rechazo de Israel de su Mesías.

En su argumento en Romanos 9 al 11, Pablo pregunta: “¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?” (Romanos 9:22-24).

Como puedes suponer, este pasaje ha sido muy debatido a lo largo de los siglos. Sacado fuera de su contexto puede parecer como si algunas personas estuviesen predestinadas a ser salvas y el resto predestinadas a ser condenadas. Pero eso no es lo que dice el pasaje, ni es el argumento al que Pablo se está refiriendo.

En Romanos 9 y 10 Pablo argumenta que Israel había fallado en ser encontrado justo delante de Dios, porque buscaba la justicia basada en su propio esfuerzo en lugar de confiar en la justicia que es en Cristo (9:31-32; 10:3).Esto no significa que las promesas del pacto de Dios hayan fracasado, por el contrario, significa que Dios es libre de tener misericordia con cualquiera que él elija (9:15) y de usar la infidelidad de Israel para atraer a los gentiles a él por medio de la fe (9:16, 22-26, 30; 10:11-13).

Luego Pablo pregunta: «¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su trasgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos. Y si su trasgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?» (11:11-12).

Sí, Pablo prosigue, Israel ha rechazado a Cristo y por lo tanto, excepto por un remanente fiel, cae bajo los juicios del pacto.Pero ese no es el final de la historia, incluso para aquellos que rechazaron a Cristo. Pablo declara en Romanos 11: 23: » Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar”.

Ellos rechazaron a Cristo, pero Dios no los abandona. El Dios que es siempre fiel a su pacto de amor es tan poderoso que puede, y de hecho, provee una oportunidad para que los no creyentes, crean. Incluso los incrédulos muertos, entre ellos muchos israelitas que habían muerto ya, pero la obra misericordiosa de Dios los incluye a todos ellos, ver 11:32. No se nos dice cómo o cuándo lo hace Dios, solo que es así.

Pablo continúa: » Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sión el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados” (versículos 25-27). Dios opera en sus propios caminos y en su propio tiempo, pero su obra está orientada a un propósito final, su deseo de que todas las personas sean salvas: «Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos. ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!«. (versículos 32-33).

Incluso si Dios fuese a predestinar a algunos para condenación y a otros para salvación, sería su derecho; las vasijas no le dicen al alfarero como hacerlas. Pero la buena noticia, el evangelio de verdad es que, incluso aunque Dios tiene todo el derecho a destruirnos a todos, en lugar de eso toma sobre sí mismo nuestros pecados en Cristo y nos perdona y nos salva.

Los “vasos de ira” que fueron “preparados para destrucción” en Romanos 9:22 son israelitas infieles, el mismo Israel infiel que será “vuelto a injertar” si no persisten en su incredulidad (11:23). En otras palabras, Romanos 9:22 no es una prueba de que algunas personas estén predestinadas por Dios a ser condenadas.

Ideas más comunes

Probablemente el mejor punto de vista conocido sobre la predestinación sea el llamado “calvinista”. Nombrado así de acuerdo al teólogo reformador, Juan Calvino.Se estableció por algunos de sus seguidores en el Sínodo de Dort en 1618, y es la posición general de las llamadas iglesias reformadas, que incluye a muchas presbiterianas, congregacionistas, y las iglesias reformadas holandesas y alemanas.

El punto de vista calvinista, aunque hay variaciones, normalmente es definido usando el acrónimo en inglés TULIP para referirse a:

T=Depravación total
U=Elección incondicional
L=Expiación limitada
I=Gracia irresistible
P=Perseverancia de los santos

A causa de estas cinco premisas sus seguidores son llamados a menudo “calvinistas de los cinco puntos”. Consideremos cada uno de ellos.

1. «Depravación total» se refiere a la condición pecaminosa de los seres humanos. Significa que no hay parte de la condición humana que no haya sido tocada y contaminada por el pecado.Por lo tanto, todos los seres humanos están destituidos del reino de Dios, a excepción de Cristo.

2. «Elección incondicional» quiere decir que Dios, por medio de su soberanía libre, elige a algunos por gracia, antes de que el mundo fuese, para que sean salvos sin que precisen o requieran condiciones algunas para esa elección.

3. «Expiación limitada» para referirse a que el sacrificio de Jesús no es efectivo para todos los seres humanos. Es efectivo solo para aquellos que fueron predestinados a ser salvos, no para aquellos que están predestinados a ser condenados.

4. «Gracia irresistible» para afirmar que la gracia de Dios dada a los predestinados a ser salvos no puede ser rechazada.La gracia de Dios los ha salvado sin que importen sus esfuerzos por resistirse a la misma. La idea es que si los seres humanos pudiesen al final rechazar la gracia de Dios, entonces significaría que los seres humanos podrían torcer la voluntad de Dios, lo que minaría el punto de vista calvinista de la soberanía de Dios.

5. «Perseverancia de los santos» que significa que los predestinados a ser salvos no solo se convertirán en creyentes, sino que permanecerán bajo la gracia de Dios y no podrán desviarse permanentemente sin importar lo que hagan.

Términos prácticos

Consideremos ahora cómo funciona el concepto del TULIP en términos prácticos: Primero, está basado en una premisa determinada de la soberanía, o poder gobernante de Dios. Con este concepto nada puede suceder jamás que no hubiese sido decidido y diseñado por Dios, antes del tiempo y de la creación, para que sucediera. Por lo tanto, Dios no solo conocía a todos lo que serían salvos y los que serían condenados, es él quien lo decidió.Esta idea se llama a menudo “doble predestinación”.

Un número de teólogos que enseñan la predestinación de los salvos, sin embargo, no aceptan la posición de la predestinación de los condenados. Lo explican así: Ya que todos los seres humanos son pecadores y están perdidos sin la gracia de Dios, aquellos que no son elegidos para ser salvos, simplemente reciben la justa recompensa por su rebelión. No es que Dios sea específicamente el que los predestina o elige para ser condenados, sino que ya que Dios no los elige para recibir la gracia y ser salvos, simplemente reciben lo que se merecen.

Este punto de vista se llama a menudo «predestinación única». Ya sea única o doble, todo se reduce a esto: Dios echó suertes sobre las personas;todas son pecadoras y no pueden hacer nada al respecto por sí mismas, Dios extiende gracia y misericordia a unos pocos selectos y condena a todos los otros.

En términos prácticos, funciona así: Si eres salvo, estás salvo; pero si eres condenado, estás condenado, y no hay nada que puedas hacer en ninguno de los casos. Más aún, no hay forma cierta de saber si estás salvo o condenado. Pero puedes tener alguna evidencia de que eres salvo, las buenas obras: Así que una buena idea es hacer muchas buenas obras. Cuantas más hagas, más probable es que puedas ser salvo. Si no tienes ninguna buena obra, es una buena evidencia de que probablemente seas de los condenados, pero incluso eso no es cierto. Así que lo que esta doctrina da con una mano, seguridad de la salvación para los elegidos, lo quita con la otra, la única evidencia que tienes de que estás salvo es tu vida cambiada en términos de buenas obras, y no puedes estar seguro siquiera de que eso pruebe algo.

Esta doctrina es malas noticias para la mayoría de la humanidad, los condenados, los no elegidos; y es difícil llamarla buena noticia incluso para los elegidos, ya que, en esta vida, no pueden saber con certeza si son de los elegidos o de los condenados. Por el contrario, el evangelio de la gracia en Cristo es buenas noticias.

Influencia aristotélica

El punto de vista TULIP sobre la predestinación está basado en un concepto ptolomeo-aristotélico sobre la forma en la que Dios es soberano. Esto es, la idea de la predestinación que es comúnmente llamada “calvinista”, y que consiste en la formulación del TULIP explicada anteriormente, descansa en la unión del cristianismo con el concepto de un cosmos que gira alrededor de la tierra formulado por el astrónomo griego Ptolomeo, y en un concepto de Dios que fue formulado por el filosofo griego Aristóteles. No está basado en el concepto de Dios que podemos leer en la Biblia.Para decirlo de otra forma, está enraizado en la filosofía griega y no en la propia revelación de Dios sobre sí mismo en la Biblia.

Aristóteles enseñó que Dios es “el inconmovible movedor”. En otras palabras, Dios no es solo la fuente original o fuente de todas las cosas, es estático, inconmovible e inmovible, porque Aristóteles razonó, para ser la fuente original y fuentede todas lascosas, Dios no puede tener la capacidad de actuar sobre sí mismo, o ser movido por nada. Más aún, Dios no puede cambiar, ya que todo cambio de su parte lo convertiría en no Dios, porque, después de todo, Dios es aquello que causa el cambio, no lo que cambia. (En el punto de vista de Aristóteles, como puedes haber adivinado, Dios era una fuerza impersonal).

Con esta idea de Dios de “el inconmovible movedor” detrás de nuestro razonamiento, ¿cómo vamos a comprender la forma en la que el Dios cristiano es soberano, esto es, la forma en la que Dios está en completo control del universo?Bueno, para repasar, la idea del TULIP es que si Dios es verdaderamente soberano, está en verdadero control, entonces todo lo que sucede debe ser causado al final por Dios.En otras palabras, si alguna vez sucediera algo que no fuera causado al final por Dios, entonces Dios no estaría en control total. Y ya que Dios está en control total, entonces todo debe, en último término, ser causado por Dios.

Más aún, Dios no solo es omnipotente, o todopoderoso (soberano), también es omnisciente, esto es, que lo sabe todo. En otras palabras, el razonamiento de TULIP es: no hay nada que jamás haya sucedido que Dios no hubiese sabido siempre que sucedería.

¿Qué tenemos hasta ahora? Primero, que ya que Dios es soberano, esto es, que está en completo control de todo, no sucede nada de lo cual Dios no sea la última causa. Segundo, ya que Dios sabe todo lo que va a pasar, nada puede suceder jamás: 1) que Dios no conozca ya, y 2) que Dios no haya causado que sucediera.

Lógicamente, esto significa que Dios es “inmutable,» esto es, que Dios no puede cambiar. Con este punto de vista, si Dios pudiera cambiar, significaría, para empezar, que ya no era perfecto.

El dilema

TULIP describe a un Dios que es omnipotente, omnisciente e inmutable. Parece haber salvaguardado la soberanía de Dios con una firme formulación de lo que significa para Dios estar en completo control del universo. Pero aparece un gran dilema: Dios es bueno, pero hay mal en el mundo.

¿Cómo sucedió eso? En este mundo en el que Dios: 1) es la causa de todo lo que sucede, 2) sabe todo lo que sucedería desde el principio porque él es la causa de ello, y 3) no puede cambiar porque cualquier cambio significaría que él no es perfecto, ¿cómo entró el pecado?

¿Quería Dios el mal en este universo? Si es así, entonces tendría que ser la causa última del mal. Por otro lado, si Dios no quería el mal en su universo, pero está ahí, entonces Dios no debe de estar en control total. Y el dilema se multiplica. Si nada sucede que Dios no haya hecho que suceda, incluyendo las catástrofes naturales, los defectos de nacimiento, y los actos terroristas, entonces, de alguna forma, Dios es también la causa del pecado humano. Y aún más incómodo, si las personas son pecadoras porque Dios las ha hecho así, entonces ¿en qué podemos basarnos para decir que Dios es justo condenándolos? Y por supuesto, toda la idea del libre albedrío entre los seres humanos se convierte meramente en un ejercicio de gimnasia semántica.

La idea TULIP está fuera de juego en algunos razonamientos claramente no bíblicos. La Biblia dice que Dios odia el pecado, sin embargo ese planteamiento dice que él hizo a algunos pecadores condenados a propósito. La Biblia dice: “de tal manera amó Dios al mundo” (Juan 3:16) y que Dios quiere que “todos procedan al arrepentimiento» (2 Pedro 3:9) y Cristo dice: «a todos atraeré a mí mismo» (Juan 12:32), sin embargo el planteamiento del TULIP muestra a un Dios que “ama” a algunos pero a otros los condena antes de haber aún respirado.

La Biblia, en contraste directo, presenta a Dios interactuando con los seres humanos en formas significativas e incluso registra algunas conversaciones fascinantes con personas de las que Dios aprende algo o cambia su pensar.

¿Dónde nos lleva esto? Nos lleva al infierno a la mayoría de los predestinados malvados seres humanos, a donde Dios supuestamente nos creó para ir, y de acuerdo a este planteamiento, él goza nuestro tormento eterno como un tributo a su justicia suprema.

La Biblia dibuja una imagen muy diferente, gracias a Dios. Y puede que sea una buena idea que nosotros dibujemos nuestra imagen de la Biblia también, en lugar de leer la Biblia con nuestras asunciones sobre Dios siendo coloreadas por filósofos ajenos al mundo bíblico. Veamos que podemos aprender sobre cómo muestra la Biblia la soberanía de Dios.

Soberanía

Tres cuestiones surgen inmediatamente. ¿Puede ser Dios soberano y perfecto y también capaz de cambiar? ¿Puede estar Dios en control del universo y también darle verdadera libertad a los seres humanos? ¿Puede Dios crear un universo en el que él es un socio activo con la humanidad sin determinar cada decisión que los seres humanos puedan tomar?

La respuesta a las tres preguntas, desde la perspectiva bíblica, es SÍ, Dios puede.

Después de todo, Dios es Dios; él puede hacer lo que él, de su propia voluntad, decida hacer de acuerdo con quien él es. Considerando el hecho de que el Espíritu Santo inspiró a los escritores bíblicos a registrar ocasiones en las que Dios, de hecho, cambió.

La Biblia nos muestra que Dios creó un mundo para sí mismo en el que él puede habitar y lo hace, opera, se goza y descansa. El universo depende de Dios para cada momento de su existencia, la Biblia nos lo dice, sinembargoDios se goza en lo que ha hecho y está activamente involucrado en su vida y viaje. Considera la imagen bíblica de Dios.Le encanta la brisa fría (Génesis 3:8). Camina y habla con sus criaturas (Éxodo 33:11). Descubre cosas sobre ellas (Génesis 22:12). Hace amigos (Santiago 2:23) y es traicionado por ellos (2 Samuel 12:7-9).

Este Dios, el Dios de la Biblia, es sin duda soberano, sin embargo no está tan “alejado” que no pueda gozar del mundo que hizo. Cuando acabó de hacerlo, procedió a descansar en él. E incluso nos llama a gozarnos en su descanso. Es un Dios que libremente hace cosas y luego se pone a usar y gozar de lo que ha hecho.

¿Está tal Dios, al que parece no importarle el ensuciarse las manos, verdaderamente en control? Me parece a mí, y puede que estés en desacuerdo, que tal Dios está más en control, y tiene mucho más poder, de hecho, que la suerte de Dios descrito en el planteamiento del TULIP.

Como vimos antes, TULIP, que describe el punto de vista calvinista de la predestinación, es un acrónimo que se refiere a depravación total, elección incondicional, expiación limitada, gracia irresistible y perseverancia de los santos.

El “Dios del TULIP» tiene que crear, podríamos decir, un gran DVD registrando la totalidad de los resultados y caracteres predeterminados que no pueden luchar con él, contestarle, desafiarle, o que no pueden amarle verdaderamente, excepto como él lo ha escrito en el libreto prearreglado. Él está en control, sin duda, pero ¿de qué? De una película cósmica magnífica.

Pero el Dios de la Biblia, quien, en su propia libertad divina ha creado un universo real, un universo que es verdaderamente libre, con personas verdaderamente libres, ejercita su asombrosa creatividad y genio continuamente, porque a pesar de los seres humanos pecadores y rebeldes, él lleva a cabo su propósito para ellos.

Dios no es amenazado, ni vencido por el libre albedrío humano ni por el tiempo y la casualidad que colocó dentro del universo, sino que opera dentro de ellos para llevar a cabo una redención humana que es purificada en medio de relaciones auténticas. Él está constantemente trayendo bien del mal y luz de las tinieblas por medio de su indescriptible gracia demostrada libremente de la forma más suprema en Jesucristo.

El Dios de la Biblia no fuerza a nadie a confiar en él. No le quita a nadie la libertad de rechazarlo. Sin embargo, es infinitamente creativo en sus medios para llamar en las puertas de nuestros castillos humanos, invitándonos, incluso urgiéndonos a invitarle a que entre.

Este es el Dios que se convirtió en uno de nosotros en Jesucristo. Este es el Dios que está unido y en comunión con nosotros por medio de Cristo. Este es el Dios que nos ama y que nos llama a amarnos los unos a los otros como él nos ama.

Libertad divina

Dios es libre para ser quién es. «Yo Soy el que Soy» o «Yo Seré el que Seré,» es quien dice este Dios que es (Éxodo 3:14). Es libre para crear el universo y la humanidad e interactuar con ellos de cualquier forma que desee, y lo que a él le agrada es ser fiel a y con su creación.

El hecho de que Dios pueda crear un universo coordinado y predeterminado no significa que tenga que hacerlo. El concepto Ptolomeo-aristotélico de Dios, reflejado en el TULIP, exige que Dios tiene que hacerlo. Demanda que un Dios apropiado, lógico y totalmente soberano no puede hacer las cosas de otra forma. Ese concepto, en su esfuerzo por salvaguardar la soberanía de Dios, coordina y ata las manos de Dios limitándolo a una forma particular y no bíblica de ser soberano con su creación.

Si, por otro lado, tomamos seriamente el registro bíblico de la auto-revelación de Dios, debemos de concluir que Dios es libre para crear y para interactuar con su creación en cualquier forma que desee, porque es libre para ser y hacer lo que le plazca de acuerdo con quien él es, y él es “Yo Soy el que Soy”.

Nuestra libertad para ser lo que somos en Cristo no es una libertad que tengamos simplemente por existir, es una libertad que Dios nos da, que nos confía, y depende de la propia libertad de Dios en dárnosla.

En otras palabras, tenemos la libertad de aceptar o rechazar la gracia de Dios solo porque él nos sostiene en la palma de su mano, no porque tengamos soberanía personal en y por nosotros mismos. Las personas pueden rechazar a Dios, pero al rechazarlo se están rechazando a sí mismas también, porque su libertad está sostenida solo por el Dios que están rechazando.

Inmutable e impasible

En nuestros esfuerzos por discutir y describir a Dios, no tenemos otra opción sino la de usar analogías y comparaciones con cosas que conocemos. Pero tenemos que tener en mente que en todas nuestras analogías y comparaciones, Dios no está en el mismo plano ya que no es cualquiera de las cosas creadas, ya sean objetos, papeles o pasiones, que podemos usar para describirlo. Incluso el pronombre “él” es solo una analogía, no deberíamos de pensar que Dios es en realidad masculino o femenino. El término “Padre” se refiere a la relación entre el Padre y el Hijo (Juan 1:14, 18, 34) y el Padre y la creación (Efesios 3:14-15); el Padre es infinitamente más grande que cualquier concepto humano de “padre”.

Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo, es la fuente y causa de todo ser y existencia. Él trae todo a la existencia sin nada que lo traiga a él a ser. Él es puro Ser, de quien todos los otros seres fluyen. Todas las cosas dependen en y de él para su existencia, y él no depende en, ni de nada, para la suya.

Cuando decimos que Dios en «inmutable» o «incambiable,» no queremos decir que Dios no pueda cambiar, en su libertad no creada, si él elige cambiar. Queremos decir que Dios no puede ser cambiado por algo fuera de él, como si fuese un ser creado.

Pero, ¿qué decir de Malaquías 3:6: «Porque Yo el Señor no cambio”? Este y otros pasajes sobre la inmutabilidad de Dios son declaraciones de la fidelidad de Dios acerca de la promesa de su pacto.»Por tanto vosotros, oh hijos de Jacob, no habéis perecido», continua él. Y dentro de esa inmutable fidelidad hacia sus criaturas hay muchos altos y bajos, cambios de sentido, contratiempos y sorpresas. En otras palabras, Dios declara que a pesar de todas tus pruebas y dudas de fe, no cambiará su mente acerca de amarte y salvarte.

El pacto de fidelidad de Dios es el lema a lo largo de la Biblia. Dios le hizo promesas a Abrahán, y aquellas promesas incluían la salvación de todo el mundo por medio de la semilla de Abrahán (Gálatas 3:16, 29). La Biblia es el registro de la fidelidad de Dios a aquellas promesas.

Así que cuando decimos que Dios es “inmutable” e “impasible” (incapaz de sentimientos), no queremos decir que Dios no puede cambiar o sentir. Por el contrario, queremos decir que Dios no puede ser cambiado, alterado o herido en contra de su voluntad por nada fuera de él.

Pero en su libertad divina, Dios puede, y lo hace de sí mismo, cambiar y sentir. En otras palabras, no se puede hacer que Dios actúe en contra de su voluntad, pero ciertamente actúa en su libertad divina. Cuando Dios creó el universo, él libremente, en gracia y amor, se convirtió en algo nuevo, Creador, y lo hizo en la libertad de su gracia y amor. De la misma forma, cuando el Hijo tomó carne, en la Encarnación, Dios se convirtió en algo nuevo, humano como nosotros y por nuestra causa. Dios no tenía por qué crear, ni tenía que convertirse en carne, pero lo hizo en su libertad divina fruto de la abundancia de su gracia y amor.

En control

En su tranquilidad y serenidad eternas, Dios no está deprimido, confundido, preocupado o sorprendido por el pecado, la tragedia y el desastre humanos. Después de todo él conoce su poder y propósito y lo que él está haciendo de todo eso.

Como lo escribe Michael Jinkins: «Dios, el Creador está continua, íntima y apasionadamente involucrado en la creación desde el principio al fin y en cadananosegundo en medio… Todas las cosas emanan continuamente del Dios que las trae a la existencia por amor, las ama redentoramente a lo largo de su existencia y las ama hasta realizar su propósito final y pleno” (Invitation to Theology, [Invitación a la Teología] InterVarsity Press, 2001, Pág. 90).

El universo no está “dejado a sí mismo”. Aunque sin duda hay «causa y efecto,» eso no es todo lo que hay. El universo funciona de acuerdo a las leyes generales establecidas por su Creador, pero no está separado de la voluntad libre y dadivosa de su Creador ni de su presencia sostenedora y creativa.

Dios hizo las cosas de tal forma que colisionan en su camino en lo que podemos llamar una existencia de “orden azaroso”. Estamos sujetos al “tiempo y la casualidad», sin embargo creemos, que como cristianos, nuestro amoroso Dios usa esas vicisitudes muy reales, y a menudo dolorosas, del “tiempo y la casualidad”, para misteriosa y graciosamente llevarnos de las tinieblas a su maravillosa luz.

Siempre fiel

El «Dios» de Platón y Aristóteles no podía cambiar porque si “Dios” cambiara significaría que ya no era perfecto. Así que llamaron a “Dios”»el inconmovible movedor». Pero el Dios de la Biblia no tiene problemas con cambiar cuando quiera que decide hacerlo, y permanecer perfecto y perfectamente Dios. Él negoció con Abrahán sobre la suerte de Sodoma, acordó cambiar su plan bajo ciertas circunstancias (Génesis 18:16-33).

Dios cambió su mente para salvar a los israelitas cuando empezaron a adorar el becerro que hicieron en el monte Sinaí, después de haberle dicho a Moisés que los mataría a todos y empezaría de nuevo todo el plan con los hijos de Moisés (Éxodo 32:7-14).

Se acomodó al deseo de Israel de tener un rey aunque estaban cometiendo un error e incluso así, al final, los libró de su rebelión (1 Samuel 8; Oseas 11:9; 14:4). Cambió su plan respecto al castigo del malvado rey Acab (1 Reyes 21:27-29).

Dios es soberano, pero Dios, que no es otro sino el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, es soberano de la forma en que él elige serlo, no de la manera en que los pensadores humanos más grandes concluyen que la causa primera de todas las cosas debe lógicamente ser. Dios será quien será. Y se ha revelado a sí mismo siendo por nosotros y con nosotros, el Padre de Jesucristo, el que envía al Espíritu Santo, el Perdonador de los pecados, el Amante de las almas, nuestro Salvador, nuestro Libertador, nuestro Consolador, nuestro Defensor, nuestraAyuda, nuestro Fortalecedor, nuestra Justicia, nuestra Paz, nuestra Esperanza, nuestra Vida, nuestra Luz, nuestro Amigo y muchas otras cosas buenas y maravillosas.

Dios no se comporta de la forma que esperaríamos. No podemos empaquetarlo para hacerlo más atrayente. No podemos moldearlo a nuestra idea imaginada de lo que un Dios apropiado, respetable y con certificado de calidad debiera ser.

Dios no es un inconmovible movedor que creó un mundo de autómatas programados por anticipado. Ni es un Dios “ausente” que solo nos mira observándonos y juzgándonos como un Superser separado.

Él el Inmanente, Emmanuel, esto es, Dios con nosotros. Está aquí, ha estado siempre, y siempre estará. Todo porque él quiere estarlo. Porque nos ama. Porque nos ha hecho reales, para ser reales con él, en él y por medio de él.

Lejos de ser un “otro” impersonal platónico, este Dios está siempre activo e involucrado en su creación. Él se ensucia sus manos. Él toma este hoyo enfermo e infectado de pecado en el que hemos convertido este mundo, y por el poder de la sangrienta e injusta crucifixión de la encarnación de su propio ser, nos limpia, redime, transforma y nos lleva al gozo de su reino eterno.

En Cristo Jesús, Dios lleva a la humanidad a la unión y comunión con la misma esencia de quien él es. Somos uno con él por su acción en nuestro lugar, no por nosotros mismos, sino por medio de Cristo quien se convirtió en el ser humano perfecto por nosotros.

Si estamos en él, estamos en unión con Dios, no como Dios, sino como humanos en unión con el Dios hombre, Jesús, quien es humano y divino por nosotros. Nuestra comunión continua, nuestro compañerismo con él es una continua confirmación y participación en la gran verdad de que somos hijos de Dios en Cristo.

Libres en la fidelidad de Dios

No debemos tener la idea de que Dios tiene que crear, o que la creación fluye de él necesariamente, automáticamente, como un fuego debe producir calor. Dios crea totalmente en su libertad divina, no porque sea una máquina de crear.

Ni debemos tener la idea de que Dios crea porque estaba solo, o porque había algo “ausente” en Dios que lo compelió a crear. Dios no está solo.El Dios trino está totalmente completo en todos los aspectos, incluyendo en amor, en gozo y en perfección, sin la creación.

Dios no necesita la creación. Dios no depende de la creación.La creación no añade nada a Dios de lo que Dios “careciera”. La creación sucedió porque Dios libremente hizo que aconteciera en la abundancia de su gozo y amor, no porque tuviera o necesitara llevarla a cabo, sino simplemente porque quiso.

Así que cuando hablamos sobre el pacto de fidelidad de Dios, podemos empezar a ver cuan cierta puede ser nuestra confianza en Dios. Dios trajo el mundo a la existencia por el gozo en hacerlo, redimió a la humanidad porque amó a las personas que hizo, y sostiene todas las cosas, toda la existencia, incluyendo la tuya y la mía, en la palma de su mano.

Podemos confiar en él porque sabemos que existimos solo porque ha dicho que sea así. Si él pasó por todo, mientras éramos todavía sus enemigos, para redimirnos por medio de su muerte en la cruz (la parte más difícil), cuánto más seguros podemos estar de que por medio de su vida, ahora que somos sus amigos, velará por nuestra salvación hasta el fin, (la parte más fácil) (Romanos 5:8-11).

Dios crea y Dios redime porque quiere, no porque le pedimos que lo haga, o tenga que hacerlo, o lo convenzamos, o nos comportemos verdaderamente bien. Lo hizo porque es bueno, porque es amor, porque es quien es.

Tu conducta no va a cambiar quien es Dios, ni que plan tiene para ti.Si no fuera así, no sería Dios, porque Dios no puede ser cambiado por ningún encantamiento, dicho o por acciones bonitas o feas que le pongas delante.

No puedes manipular a Dios o forzarlo. Solo puedes confiar en él y recibir las cosas buenas que te ha dado, o no confiar y rechazar esas cosas buenas que te ha dado. Tú tienes esa libertad, una libertad creada que refleja y proviene de la propia libertad divina de Dios no creada. Es libertad confiar en él, comunicarse con él, amarle. Puedes convertirla en libertad para rechazarlo si así lo quieres, pero no tienes que hacerlo.

Seguridad de la salvación

Ya que la sangre de Cristo cubre todos los pecados, y ha hecho expiación por todo el mundo (1 Juan 2:1-2), entonces la predestinación, o elección, en el sentido de haber sido elegido por Dios para ser su pueblo solo por su gracia y no por obras, por medio de Cristo es para todos (Efesios 1:9-10).Es recibida y gozada solo por aquellos que la aceptan en fe, pero está al acceso de todos.

Algunos son llamados a la fe en Cristo y experimentan su redención antes que otros (versículo 12). Los llamados a la fe antes son un testimonio viviente de la gracia de Dios que ha derramado sobre el mundo, una gracia que será visible en su plenitud a la aparición de Cristo (Tito 2:11-14).

Y es todo hecho de acuerdo al conocimiento previo del Dios de la gracia, quien ha estado llevando a cabo en Cristo su plan dadivoso para toda la humanidad desde el comienzo (Mateo 25:34). En lo que respecta a la seguridad de la salvación, confiamos en Dios quien justifica a los injustos, que somos nosotros. Somos salvos solo por gracia, no por nuestras obras, así que nuestra seguridad descansa en la segura palabra del Dios de la gracia gratuita.

Esto es lo que sabemos ser cierto, por el testimonio de Jesucristo: Dios nos ama, y no tenemos que temer que no seremos salvos. Él nos salva a pesar de nuestros pecados porque es fiel y lleno de gracia.Los únicos que no se gozarán en su salvación son aquellos que no la quieran.

Ahora, alguien podría decir que con este tratamiento de la predestinación hemos simplificado un asunto teológico complejo, y sin duda lo hemos hecho. Pero esto sabemos: Dios nos llama a confiar en él. Si tú y yo vamos a confiar tenemos que saber que lo que importa es nuestra relación con él. Tenemos que saber que somos más que un eslabón accidental en el torbellino predeterminado del dolor, la tristeza y tragedia humanas.

Tenemos que saber que Dios nos ama, que él nos ama tanto que envió a su Hijo para rescatarnos de una vida de horribles decisiones, de locuras ypecado cargándolas todas sobre sí mismo en nuestro lugar, aunque nosotros no merecíamos tal misericordia.

Sin duda podemos confiar en un Dios así. Podemos echar sobre él nuestra carga y seguirle hasta el fin de la tierra porque le debemos nuestras vidas ahora y para siempre.

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Texto: por J. Michael Feazell

©2008 Iglesia de Dios Universal

Traducción y edición: Pedro Rufián, Iglesia de Dios Universal en España

Texto bíblico tomado de la Santa Biblia, Nueva Versión Internacional.

©1999 por la Sociedad Bíblica Internacional.

2 thoughts on “La predestinacion: ¿Te deja Dios elegir en realidad tu propio destino?

  1. ¿¿ SALVO SIEMPRE SALVO ??

    LOS QUE DEFIENDEN la doctrina de que la salvación no se pierde, habrán tenido el testimonio del Espíritu Santo confirmándoles que son de los predestinados desde ántes de la fundación del mundo.
    Porque ciertamente hay versículos en la bíblia que garantizan la salvación de los predestinados por Dios. Pero también sabemos, que hay predestinados para condenación (Judas 1:4) (2Pedro 2:3).
    Y todos sabemos por las Escrituras, (de manera alegórica), que en una casa hay vasos de honra y vasos de deshonra (Romanos 9:19-24).

    PERO LA BÍBLIA REGISTRA QUE:
    DIOS “SUJETÓ A TODOS EN DESOBEDIENCIA”, para ”TENER MISERICORDIA DE TODOS” (Romanos 11:32), esto incluye a los salvos por predestinación.
    Todos necesitamos del arrepentimiento para salvación (Lucas 13:1-5); y todos dependemos de la fe, vivencia y obediencia) (Apocalipsis 7:9, 13-17).

    DIOS DIJO:
    “Porque NO QUIERO LA MUERTE DEL QUE MUERE, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis” (Ezequiel 18:32)

    NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DIJO:
    “ASÍ, NO ES LA VOLUNTAD DE NUESTRO PADRE que está en los cielos, QUE SE PIERDA uno de estos pequeños” (Mateo 18:14)

    Y EL APÓSTOL PEDRO ESCRIBIÓ:
    “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, NO QUERIENDO QUE “NINGUNO” PEREZCA, SINO QUE “TODOS” PROCEDAN AL ARREPENTIMIENTO” (2 Pedro 3:9)

    Fíjese, que dice: “Que Dios Sujetó a todos en desobediencia”, .. y después .. “Para tener misericordia de todos”, .. luego, .. “No quiero la muerte del que muere”, .. y .. “No es la voluntad de mi Padre, que se pierda uno de estos pequeños”, .. y por último, .. “No queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”; .. esto incluye a los predestinados (Romanos 11:32).

    TOMANDO COMO BASE estos versículos anteriores, consideremos el siguiente ejemplo hipotético:

    Supongamos que de veinte (20) personas, solo cinco (5) serán salvas (predestinados), las quince (15) restante se perderán; (acuérdence que estamos haciendo un ejemplo hipotético)
    ¿Cómo puede Dios, decirles a las quince (15) perdidas: “No quiero que ustedes se pierdan, arrepiéntance”? (Ezequiel 18:32) (2Pedro 3:9)

    ¿No sería considerado esto como una hipocresía por parte de Dios?, puesto que Él sabe que solo cinco (por predestinación) se salvarán; entonces, ¿por qué ínsta a las demás a que se arrepientan?

    Si la salvación no está condicionada al hombre sino a Dios, … ENTONCES …
    ¿DE QUIÉN DEPENDE LA PERDICIÓN? ¿del hombre? … ¿o de Dios?

    Porque ¿quién ha resistido a su VOLUNTAD? (Romanos 9:11-24);
    porque ¿quién hizo los vasos de ira y de deshonra? (Romanos 9:22);
    porque ¿quién es el que produce el querer como el hacer? (Filipenses 2:13);
    porque ¿quién es el que mata , y el que da vida; que hace descender y que hace subír? (1 Samuel 2:6) (Mateo 10:28);
    porque ¿quién estorbará lo que Él hace? (Isaías 43:13)

    ENTONCES:
    ¿Por qué razón, Dios, siendo soberano, dice: “NO QUIERO QUE “NINGUNO” PEREZCA, SINO QUE “TODOS” “TODOS” “TODOS” PROCEDAN AL ARREPENTIMIENTO”? (2 Pedro 3:9)

    HERMANOS ESTO NO PUEDE SER ASÍ; DIOS NO PUEDE SER TENTADO
    (Éxodo 17:2) (Mateo 4:1; 4:7; 22:18) (Santiago 1:13) (Hebreos 3:8-9) (Salmos 95:9) (Marcos 12:15) (Lucas 4:12; 20:23) (Hechos 15:10) (Deuteronomio 6:16).

    EL ALMA QUE PECARE ESA MORIRÁ (Ezequiel 18:4,20)

    HE OIDO DECÍR a los que sostienen la doctrina de Salvo Siempre Salvo (SSS), que los que se pierden es porque nunca fueron salvos, porque la salvación no está condicionada al hombre, sino que es un Don de Dios, sellado por el Espíritu Santo. Y USAN COMO BASE (sin ellos saberlo) los versículos que precísamente se refieren a los predestinados (Romanos 8:29-39) (Juan 10:27-29) etc. etc.

    PERO VUELVO Y REITERO: Los destinados para salvación no se perderán jamás (aunque estén plagados de tribulaciones: Hechos 20:18-24). Y los destinados para condenación no se salvarán jamás (Judas 1:4). Porque los destinados para condenación jamás son partícipes del Espíritu Santo (Judas 1:19).

    PERO LOS (NO) DESTINADOS (que son la gran, gran, gran mayoría) aunque sean partícipes del Espíritu Santo, tendrán que mantener la fe para preservación del alma; de lo contrario perderían su salvación (Hebreos 6:4-6; 10:39)

    NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DIJO:
    “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio (Juan 7:24); Nuestro Señor Jesucristo, nos motiva a escudriñar, meditar y evaluar las cosas para obtener resultados más explícitos y evidentes.
    En la cita bíblica de: Hebreos 6:4-6, haremos un análizis del texto, con la finalidad de mostrar que la doctrina de SSS, (mal canalizada por muchos), tiende a que la libertad que tenemos en Cristo Jesús, sea usada por muchos, como pretexto para hacer lo malo, Y VIENEN A SER TROPEZADERO PARA LOS DÉBILES EN LA FE (1Corintios 8:9-11) (Romanos 14:15) (1Pedro 2:16) (Gálatas 5:13) (Santiago 2:12) etc. etc.

    HEBREOS 6:4-6

    -Porque ES IMPOSIBLE que los que UNA VEZ FUERON ILUMINADOS y gustaron del DON CELESTIAL, Y FUERON HECHOS PARTÍCIPES DEL ESPÍRITU SANTO, y asimismo GUSTARON DE LA BUENA PALABRA DE DIOS y los PODERES DEL SIGLO VENIDERO, Y RECAYERON, SEAN OTRA VEZ RENOVADOS PARA ARREPENTIMIENTO, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.

    DEDUCCIONES QUE SACAMOS DE ESTE VERSÍCULO

    1). Se trata de una advertencia dirigida a todos los creyentes; es una de las tantas amonestaciones que Dios a manifiestado atravez de su palabra; Dios en todas las épocas, siempre a advertido al hombre de las consecuencias que trae el pecado y la desobediencia;
    Ejemplos: (Ezequiel 18:24-30) (2 Reyes 17:13) (Zacarías 3:6) (Salmos 125:5) (Mateo 5:29-30; 16:25; 18:14) (Gálatas 5:16-21) (2 Corintios 13:6-8) (1 Tesalonicenses 5:6-11) (Números 16:26) (Josué 6:18) (Isaías 52:11) (Jeremías 17:13) (Sofonías 1:6) (2 Corintios 6:17; 11:29) (1Corintios 6:9-20) (2 Pedro 2:1-22) (2Samuel 12:9) (1 Reyes 16:19) (Romanos 2:4-16; 13:2; 14:15) (1Timoteo 1:9-10) etc. etc.

    2). No se refiere a los destinados para salvación, ni tampoco a los destinados para perdición, porque los destinados para condenación jamás son partícipes del Espíritu Santo (Judas 1:19).

    3). Se observa que FUERON ILUMINADOS por la Luz de Cristo (la Luz verdadera); La Luz de Dios en la faz de Jesucristo (Hebreos 10:32) (Isaías 2:5; 5:20; 60:19) (Salmos 4:6; 36:9; 44:3; 56:13; 89:15; 90:8; 90:17) (Proverbios 4:18) (Daniel 2:22) (Mateo 17:2) (Juan 1:4,7,8,9; 3:19; 8:12; 12:35,36,46) (Hechos 22:9,11; 26:18) (Romanos 13:12) (2 Corintios 4:4,6; 6:14) (Efesios 5:13-14) (1 Juan 2:8-10) etc. etc.

    4). Dice que GUSTARON DEL DON CELESTIAL, osea, participaron del llamamiento celestial, recibieron el Don de la justicia, el Don de la fe, (porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es Don de Dios), el Don inefable de Dios: (Hechos 2:38; 10:45; 11:17) (Romanos 5:15-17) (2 Corintios 9:15) (Efesios 2:8) (Hebreos 3:1) (Santiago 1:17) (1 Pedro 4:10) etc. etc.

    5). Dice que fueron hechos PARTÍCIPES DEL ESPÍRITU SANTO, lo cual demuestra que recibieron el Espíritu Santo de Dios; por lo tanto partíciparon de algun don del Espíritu (1Corintios 12:7-11);
    y a la vez estaban sellados con las arras del Espíritu (2 Corintios 1:22; 5:5).

    6). Sexto: dice que GUSTARON LA BUENA PALABRA DE DIOS, osea, participaban de la predicación del evangelio; la doctrina de Cristo, la comunión, el pan, las oraciones, ayunos y la esperanza en la gloria, los poderes y las bendiciones de la vida eterna en el siglo venidero (Marcos 10:30) (Lucas 18:30) (1 Tesalonicenses 2:13) (Lucas 8:11; 11:28) (Hechos 8:14; 11:1; 13:7; 17:13; 18:11) (Romanos 10:17) (Efesios 6:17) (Colosenses 1:25) (Hebreos 4:12; 13:7) (1 Pedro 1:23) (Hechos 2:41-47). etc. etc.

    CONCLUSIÓN

    SI LA SALVACIÓN no está condicionada al hombre sino a Dios, y su garantía está autenticada por la presencia y llenura del Espíritu Santo en la persona;

    ¿CÓMO ES POSIBLE QUE HEBREOS 6:4-6 CONTRADICE ESTA AFIRMACIÓN?.
    Se supone que no deberían perderse, puesto que fueron hechos partícipes del Espíritu de Dios.

    Si la salvación no está condicionada al hombre sino de Dios, .. entonces .. ¿DE QUIÉN DEPENDE LA PERDICIÓN?;
    ¿Por qué Dios dice?: “NO QUIERO QUE “NINGUNO” PEREZCA, SINO QUE “TODOS” PROCEDAN AL ARREPENTIMIENTO”? (2 Pedro 3:9)

    ¿ACASO SE EQUIVOCÓ DIOS?
    Porque ciertamente hay versículos en la bíblia que garantizan la salvación de los predestinados de Dios,
    Pero hoy (en días de apostacia) muchos líderes y Pastores corrompen la sana doctrina, atribuyéndose para sí mísmos (sin la confirmación del Espíritu Santo) los versículos referentes a los predestinados, trastornando la libertad y la fe de los debiles.

    LA DOCTRINA DE SSS, (mal canalizada por muchos), tiende a que la libertad que tenemos en Cristo Jesús, sea usada como pretexto para hacer lo malo, y vienen a ser tropezadero para los debiles (1Corintios 8:9) (1Pedro 2:16) (Gálatas 5:13) (Santiago 2:12) etc. etc.

    NO SE EQUIVOQUEN; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo (1Corintios 15:33-34)

    PORQUE ESCRITO ESTÁ: Sed santos, “PORQUE YO SOY SANTO”. (1 Pedro 1:16)
    ASÍ QUE, EL QUE PIENZA ESTAR FIRME, MIRE QUE NO CAIGA (1Corintios 10:12)

    ¡¡¡ A DIOS SEA TODA LA GLORIA !!!

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