orar photoPor Bernie Schnippert

¿Cómo puedes estar seguro de que Dios escuchará y contestará tu oración? La respuesta es simplemente orar una oración que Dios SIEMPRE contesta. Simplemente ora diciendo: «Querido Dios, por favor muéstrame mis pecados«.

Incluso si tienes dudas de la existencia de Dios, si oras esta oración sinceramente esperando una respuesta, creo que Dios te contestará, y tú sabrás que es una respuesta de Dios.

Pero ten cuidado, porque la respuesta te afectará hasta lo más profundo de ti.

Aunque tú no hayas tenido hasta ahora una relación personal con Dios, probablemente te han dicho que tienes faltas, pero básicamente no has hecho caso o lo has racionalizado como «errores de juicio», o «rasgos de la naturaleza humana», o «ignorancia inocente» y otros por el estilo.

Esta vez será diferente.

Aunque yo no pueda predecir como Dios te aclarará el hecho de que eres un pecador, cuando la respuesta viene, y vendrá si oras sinceramente, darte cuenta de que pecas será como una dolorosa puñalada en tu corazón.

Para poner un ejemplo: incluso si falsificas un descarte a tu cónyuge cuando te dice que eres «demasiado materialista» por añorar un nuevo automóvil que no puedes comprar, cuando Dios te muestra que de hecho no eres «materialista» sino «codicioso» y la codicia es un pecado y eres un pecador, estarás cara a cara con algo que nunca habías entendido sobre ti anteriormente.

Cuando esto pasa, comprenderás, profundamente dentro, que existe un Ser Supremo que oyó que tu oración y durante un instante se implicó personalmente, en tu propia vida, para contestar tu oración y mostrarte algo que no podías ver de otra manera.

Creerás que le oraste a Dios, y que él existe, y que él se expresó personalmente a ti en la respuesta a tu oración. Y tendrás razón.

¿Qué pasa después?

Pero, si debes conseguir más respuestas a más oraciones, hay otro paso. El primer paso es orar la oración y obtener la respuesta. El segundo paso es actuar sobre la respuesta. Porque a menos que actúes sobre la respuesta, no eres realmente sincero, ¿verdad?

Como ves, con Dios no se juega. Él no contesta la oración sólo para demostrar que él está allí o no. Él contesta la oración del pecador porque (sorprendentemente) él quiere una relación con el pecador —tú— pero tus sus pecados y ceguera espiritual lo impiden.

Él entiende que los seres humanos somos pecadores y que el pecado nos separa de él y que todo esto es un círculo vicioso. Él quiere romper el círculo de pecado y oraciones sin contestar. Para hacer esto, sin embargo, tú debes cooperar. Él pasará «la oración de prueba». Pero ahora debes pasar la prueba de qué hacer con tu conocimiento recién descubierto dando el segundo paso.

¿Cuál es este segundo paso? ¿El segundo paso fue explicado por Pedro durante el día de Pentecostés a todo un grupo de gente que aprendió que ellos eran pecadores y preguntaron, en efecto, «Qué debemos hacer?» «Arrepiéntanse y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados –les contestó Pedro–, y recibirán el don del Espíritu Santo”. (Hechos 2:38)

Este segundo paso es realmente un proceso, y es de lo que s e trata la vida cristiana entera, darte cuenta de que necesitas al Salvador. Toma la vida entera para comprender totalmente lo que esto significa. Y, por último significa muchas más oraciones, más «segundos pasos,» y más artículos y muchas más explicaciones que no pueden ser dadas aquí.

Pero todo comienza con una oración sencilla que Dios siempre oye y contesta. En efecto, él quiere oírla, y contestarla. Es esta: «Dios, muéstrame mis pecados»

Y esto, queridos amigos humanos, es lo que nosotros los pobres pecadores «debemos hacer».

Bernie Schnippert es ministro ordenado, abogado y Consultor General de Grace Communion International. Él vive con su esposa, Arlene, en Bend, Oregon, EEUU.

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