Antes de divorciarse

divorcio photo
¡Basta ya, no aguanto más! Ya se terminó este matrimonio!” Con estas palabras acaloradas, Jerry anunció el fin de diez años de matrimonio.

Su esposa estaba desilusionada, deprimida y frustrada. Jerry no era el hombre de quien se había enamorado. Los corazones frágiles de sus tres hijos fueron destrozados. Su mundo se estaba derrumbando, y se sentían tan perdidos.

Desesperadamente, Jerry le pidió consejo a su mejor amigo. Su mejor amigo lo escuchó, y después le indicó una clave importante en la Biblia. Mientras el amigo le explicaba la escritura, Jerry fue inspirado con esperanza. Volvió con su esposa, y en el transcurso de algunos meses, esta escritura comenzó a abrir la puerta a la sanidad matrimonial. Este mismo entendimiento puede cambiar su matrimonio y salvar a su familia de la angustia del divorcio.

El apóstol Pablo reveló el poder perdurable de este principio cuando dijo, “El amor jamás se extingue” (1 Corintios 13:8). ¿Qué es el amor divino, y dónde se puede encontrar? La palabra amor ha sido usada tan imprecisamente que ha perdido mucho de su verdadero significado.

En su canción, What´s Love Got to Do With It? [¿Qué tiene que ver el amor con eso?] (de el álbum Private Dancer [Bailarina privada], de Capital Records, 1984), Tina Turner dijo del amor: “¿Qué es el amor, sino una emoción de segunda mano?”. Emociones de segunda mano disfrazadas de amor han causado muchos divorcios. Las emociones de segunda mano apresuran a las personas al matrimonio, y pueden llevar a las personas a abandonar el matrimonio.

El problema más común entre las personas casadas es el egoísmo expresado en sentimientos. Muchos matrimonios fracasan porque los sentimientos fracasan. En The Case Against Divorce [El caso contra el divorcio], Diane Medved le advierte a las parejas acerca de construir sus matrimonios sobre el fundamento poco sólido de sentimientos fugaces que se disfrazan de amor.

“Una de las realidades más críticas acerca de la cual trato de convencer a las parejas que me piden asesoramiento prematrimonial es que la pasión se desvanece…el frenesí se desvanece, lo que a muchos significa que el amor fracasa, comparado al que usted tuvo primero o lo que los medios de comunicación tratan de decirle que el amor es: fuegos artificiales, el arrebato sexual, exploración ardiente” (páginas 21-22).

Algunas personas se casan porque piensan que la otra persona va a satisfacer sus necesidades. ¿Qué sucede cuando se juntan? Mutuamente sacan y sacan hasta que se han sacado toda la vida de cada uno. El matrimonio se vacía. Entonces pueden tirarlo, como una lata vacía de gaseosa.

La doctora Medved también encontró que los sentimientos pueden llevar a las personas a divorciarse. “Durante varios años, una cosa en que se nos ha enseñado no dudar, es en nuestros sentimientos…no es de extrañar que los matrimonios se derrumben, porque se permitió que los sentimientos personales dictaran el comportamiento en lugar de la cortesía, la dignidad y la dedicación a nuestro cónyuge…el problema es que hemos llegado a considerar los sentimientos como sólidos e inmutables, cuando en realidad, podemos moldearlos y elegirlos minuto a minuto” (página 172).

LO VERDADERO

En muchos matrimonios, las relaciones son condicionales basadas en el desempeño del cónyuge: “Te daré si tu…” En otras ocasiones, están basadas en el mérito del cónyuge: “Te doy porque tu eres…” Las relaciones condicionales normalmente fracasan.

Pero el amor divino da sin condición. Es como el sol que nunca deja de brillar. El sol no brilla sobre el agua porque ésta lo refleja, o en la tierra porque ésta produce fruto. Lo que el agua y la tierra hacen no tiene nada que ver con lo que el sol hace.

¿Cómo puede usted reconocer los sentimientos por lo que son y adquirir amor divino? El amor es claramente un don de Dios. Él le da amor a usted para que usted lo pueda dar a otros.

Algunos lo han hecho al revés. Han buscado el amor en todos los lugares equivocados. Han deseado que otras personas, especialmente sus esposas o maridos, los llenen de amor. Pero la verdad es, sólo Dios nos puede llenar con su amor. Nos llena por medio de una relación íntima con Él.

Comience reconociendo que Él lo ama incondicionalmente, aunque nadie es digno: “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Este es el modelo de amor que se vive en muchos matrimonios que tienen éxito.

Amar o no amar. La decisión es suya, y no un sentimiento a seguir. Rinda sus sentimientos de satisfacción propia a Dios. Se asombrará del amor que brotará.

Decida ejercitar el amor perdonando a su cónyuge de la manera que Cristo lo perdonó a usted.

El perdón es una de las medicinas más potentes para el espíritu humano. Puede sanar un corazón quebrantado al igual que un matrimonio.

AMOR EN ACCIÓN

El amor de Dios es más que palabras. Se expresa en acción. Veamos en 1 Corintios 13 algunas de las maneras en que el amor se puede expresar en el matrimonio.

El amor “no es egoísta” (versículo 5). Este es el principio que guía cada situación del matrimonio. Dios lo inspirará a buscar lo mejor para su cónyuge. Si usted está buscando el divorcio, ¿está buscando lo mejor para usted mismo o para otros? (En casos de abuso físico o sexual, la separación o el divorcio puede ser lo mejor para todos los involucrados. Es prudente buscar asesoramiento en estos serios casos).

¿Ha considerado el efecto emocional, mental y físico en su familia y en la comunidad? ¿Vale el alivio imaginado que usted piensa que va a tener después del divorcio?

Algunos quisieran tener matrimonios como los demás y piensan que pueden lograrlo cambiando de cónyuge. No consideran que esos matrimonios necesitaron mucho cuidado y cultivo. ¿Por qué entonces no esforzarse por darle mejor atención a su cónyuge? Podría quedar agradablemente sorprendido a medida que su matrimonio crece y se embellece.

“El amor es paciente” (versículo 4). Quizás no vea resultados inmediatos; el amor toma tiempo. Quizás sienta la necesidad de que su matrimonio sea arreglado tan pronto como ayer. Pero píenselo bien, ¿acaso no es esto un anhelo de satisfacción propia? ¿Acaso su cónyuge no necesita ajustarse al nuevo usted?

Déle tiempo a su cónyuge. Déle a su marido o mujer espacio para cambiar su respuesta a usted. Más importante aun, déle a Dios el espacio para obrar en la vida de su cónyuge. Usted no es Dios. Dios no obliga a nadie a cambiar. Pero puede obrar milagros si usted le da a su cónyuge tiempo y espacio. La paciencia no cuesta nada, pero un divorcio podría costarle todo.

El amor “es bondadoso” (versículo 4). Quizás usted no tiene ganas de ser bondadoso. Quizás su cónyuge no merece su bondad, pero permita a Dios dar bondad por medio de usted. El actuar basado en los sentimientos ha causado que muchas cosas ásperas y nocivas se digan y se hagan. Pídale a Dios que lo inspire y le de el poder para decidir dar palabras bondadosas y acciones bondadosas. Recuerde, el amor es una acción de la voluntad, no una reacción de las emociones. Usted puede elegir dar bondad aun frente a la amargura.

El amor “no guarda rencor” (versículo 5). En otras palabras, el amor perdona, y el perdón es una clave importante en la reconciliación. Reconozcámoslo, usted y su cónyuge ambos han cometido errores. No puede volver a vivir el pasado, pero su pasado puede ser perdonado.

Decida ejercitar el amor perdonando a su cónyuge de la manera que Cristo lo perdonó a usted. El perdón es una de las medicinas más poderosas para el espíritu humano. Puede sanar su corazón y matrimonio quebrantados.

Su cónyuge podrá percibir en usted dulzura en vez de amargura, paz en vez de enojo. Su pareja experimentará el amor de Dios desde la bondad en su voz hasta la sinceridad en su mirada. Él o ella será atraído(a) a usted, y quizás hasta sea inspirado a reconciliarse con usted.

EL AMOR DE DIOS POR MEDIO DE USTED

Jesús dijo, “Hay más dicha en dar que en recibir” (Hechos 20:35). Esta bendición no viene de su pareja. Viene de Jesucristo, quien lo ama a usted completamente. Él le dará un gozo y paz que son indescriptibles. Él va a satisfacer sus anhelos más profundos de una manera que su esposo o esposa nunca podrá.

¿Por qué no sacrificar sus sentimientos de satisfacción propia en el altar de amor? ¿Por qué no permitirle a Dios darle a su cónyuge el amor que usted nunca pudo darle? ¿Por qué no permitirle a Dios satisfacer sus necesidades emocionales?

¡Permítale amar a su cónyuge por medio de usted, y salve su matrimonio!

Foto por Daquella manera

Acerca de Comunión de Gracia Internacional

COMUNIÓN DE GRACIA INTERNACIONAL [GRACE COMMUNION INTERNATIONAL], es una denominación evangélica activa en casi 100 países y territorios con una afiliación internacional de alrededor de 42 mil miembros y 900 congregaciones. Nuestra misión es “vivir y compartir el evangelio”. Creemos en la unidad espiritual de todos los creyentes en nuestro Señor Jesucristo. Le invitamos a reunirse con nosotros en nuestros servicios de adoración donde escuchará el evangelio de Jesucristo y conocerá a otros cristianos que están experimentando su relación con Jesucristo, así como usted.

3 comentarios

el matrimonio puede funcionar bien si desde el principio los dos dejamos q Dios nos guíe si nunca olvidamos q somos uno queremos agradar a Dios entonces el amor crece c día más y si somos Cristianos debemos dar buen ejemplo ser comprensivo dar amor Dios no se cansa de amarnos cuántas veces el nos a perdonado y sigue allí si obedecieramos no hubiera divorcio.

Es algo muy cierto yo estoy atravesando esta situacion y la verdad es que solo si uno deja que Dios actue en su conyugue y en ud sentira paz y tranquilidad para que sea dios el que llene el corazon de mi esposa y le haga saber que la amo y quiero vivir el resto de mi vida a su lado

Es algo muy cierto yo estoy atravesando esta situacion y la verdad es que solo si uno deja que Dios actue en su conyugue y en ud sentira paz y tranquilidad para que sea dios el que llene el corazon de mi esposa y le haga saber que la amo y quiero vivir el resto de mi vida a su lado

Escribe tu comentario: