Introducción al Ministerio Infantil

Capítulo I

¿Por qué un ministerio infantil?

Crecimiento de la Iglesia

La iglesia predica el evangelio de Jesucristo. Tratamos de llevar el mensaje y proveer un ambiente en el cual este sea recibido favorablemente. Los cristianos nos regocijamos cuando las personas creen el evangelio, aceptan a Cristo en sus vidas y forman parte de su cuerpo, su iglesia. Nos alegramos cuando son agregados a la iglesia los nuevos convertidos y también nos alegramos cuando convertidos potenciales comienzan a asistir.

Donald McGavran, en Understanding Church Growth (Entendiendo el crecimiento de la iglesia) (McGavran, 1990), comenta sobre tres tipos de crecimiento de la iglesia: biológico, transferencia y conversión. «El crecimiento biológico se deriva de los que nacen en las familias cristianas. El mundo está lleno de pequeñas denominaciones estáticas que tienen principalmente esta clase de crecimiento.» El crecimiento biológico es bueno, pero es lento.

McGavran define el crecimiento por transferencia como el crecimiento que una congregación experimenta a expensas de otra. Esto puede ocurrir cuando un cristiano busca una nueva congregación en su comunidad o si se traslada de una ciudad a otra. Este tipo de crecimiento no es negativo, pero no agrega a nadie al cuerpo de Cristo. El «crecimiento» puede ser temporal porque los miembros pueden trasladarse de nuevo.

La tercera fuente de crecimiento es la conversión, la cual hace que Jesús sea conocido más en la comunidad. La conversión ocurre cuando los que no conocen a Jesús lo llegan a conocer.

En las décadas anteriores de nuestra iglesia, la mayor parte de nuestro crecimiento fue biológico y por transferencia. Muchos de nuestros miembros venían de otras denominaciones. Nuestros jóvenes eran exhortados a continuar apoyando la iglesia cuando fueran adultos. «Permanecer en la iglesia» tenía muchas veces más énfasis que tener una relación con nuestro Salvador. No siempre veíamos que los niños debían ser nutridos espiritualmente si esperábamos que permanecieran con nosotros. Queríamos que los niños permanecieran en la iglesia, pero no hacíamos mucho para alcanzar esa meta, más que poner esa carga sobre los padres.

Un ministerio de niños efectivo facilitará el crecimiento de la iglesia a través del crecimiento biológico, por transferencia y por conversión.

El papel de un fuerte ministerio de niños en el crecimiento de la iglesia

Externamente:

Un ministerio de niños que es activo y planifica con anticipación tiene una gran oportunidad para realizar actividades que ayuden a la iglesia a esparcir el evangelio. Los niños hijos de no-cristianos pueden invitarse a actividades sin sentirse amenazados. Si la actividad es ofrecida gratis o a un costo mínimo, los padres estarán más dispuestos a traer a su hijo. Esta es una introducción no forzada a la iglesia. Los niños pueden hacer amigos, los padres pueden hacer amigos también y los amigos no-cristianos pueden ser invitados a actividades adicionales de la iglesia, tales como reuniones de pequeños grupos y servicios de adoración.

El ministerio de niños también ayuda al crecimiento de la iglesia facilitando que nuevas personas asistan a los servicios. Los padres podrán escuchar sermones sin distracciones. Estarán confiados en que sus hijos son amados y están disfrutando su tiempo en la iglesia con nuevos amigos. De esta forma, el ministerio de niños ayuda a evangelizar a los padres.

Aunque no hayan niños en la congregación, es bueno estar preparados para los niños. Una iglesia que quiere crecer debería orar por nuevas personas y estar preparados para ellos. Si los miembros saben que hay alguien preparado para servir a los niños visitantes, se sentirán libres de invitar a su amigos con niños a los servicios de la iglesia. Queremos que los visitantes, tanto padres como hijos disfruten su visita a la iglesia. Queremos que los padres puedan participar en la adoración y escuchar el sermón, y queremos que los niños aprendan algo en un ambiente positivo. Esto no sucederá a menos que nos preparemos para esta posibilidad.

Internamente:

El ministerio de niños ayuda al crecimiento biológico de la iglesia porque enseña a los niños acerca de su Salvador. Les da tanto hechos como experiencias que les ayudan en su decisión de permitir que Jesús viva en ellos.

La existencia de un ministerio de niños ayuda a validar la importancia de los niños dentro de la iglesia. Como resultado, los niños se sienten bienvenidos y amados en la iglesia.

Los cristianos necesitamos a otros cristianos para ayudarnos a crecer. Esta es una de las razones por la que Cristo fundó la iglesia. Solamente en una comunidad se pueden guiar y alimentar a las personas en el amor de Cristo. Lo mismo es cierto para los niños. El ministerio de niños une a los adultos y a los niños que de otra manera no podrían conocerse. Esto contribuye a la edificación de lazos en el cuerpo de Cristo. También une a unos niños con otros de su misma edad, animándolos a formar amistades duraderas.

Crecimiento por transferencia:

Los cristianos que se trasladan a otra ciudad buscan nuevas congregaciones. Un vibrante ministerio de niños será atractivo a muchos padres. También puede ser un atractivo para los adultos, solteros y otros que quisieran tener un papel activo en su iglesia. Muchas personas disfrutan trabajar con niños.

Nutrición espiritual.

Las acciones de los niños están basadas principalmente en las emociones. Thomas Armstrong en In Their Own Way (Armstrong, 1987) (A su propia manera) dice que un niño aprende sólo en la presencia de emociones ya sean negativas o positivas. Debido a tal conexión entre el aprendizaje y las emociones, la experiencia del niño en la iglesia necesita incluir oportunidades para la expresión gozosa de las emociones. La vida espiritual de un niño no puede separarse de sus emociones.

Los niños que reciben oportunidades de enfocar sus emociones a través de la adoración infantil, asociando el cristianismo con la alegría y el amor, aprenderán a responder espiritualmente. Los servicios de adoración para adultos, usualmente son muy abstractos para hacer esto. Los niños no asimilan conceptos abstractos hasta el inicio de la pubertad y aún no los asimilan a un nivel adulto. No obstante, la iglesia necesita alimentar a los niños a través de una clase de ministerio «emotivo», en el cual los niños aprendan conceptos bíblicos en un ambiente emocionalmente positivo. Los hechos y las emociones trabajan juntas para enseñar un mensaje consistente.

Relaciones

Los niños necesitan otros niños. Experimentan alegría al hacer nuevos amigos. Aún los infantes notan la diferencia entre adultos y niños. Un infante a menudo ignorará a los adultos que entran en la habitación, pero se enfocará en los niños que entren. Los bebés son atraídos por otros bebés. Esta misma atracción continúa hasta la adolescencia y la adultez. Los amigos son importantes.

El ministerio de niños puede ayudar a que los niños aprendan a establecer y alimentar amistades. Puede realizar esto de diversas formas: 1) Ánimo directo, tal como decir: sé amigable con esos niños y serán buenos amigos. 2) Ejemplos personales de los voluntarios al relacionarse unos a otros. 3) Agrupando niños de edad similar para que puedan interactuar. 2) Patrocinando actividades de niños que sean abiertas a los niños de la comunidad.

Eventos Patrocinados por el Ministerio de niños de la iglesia.

Las familias en la comunidad muchas veces quieren asistir a una iglesia que sirva las necesidades de sus niños. Un ministerio de niños puede patrocinar eventos que sean abiertos a la comunidad. Este puede ser el primer contacto de los miembros de la comunidad con la comunidad cristiana. Un ambiente acogedor para sus niños permitirá que ellos decidan querer saber más sobre la iglesia. La iglesia será vista como relevante y útil. Los voluntarios adultos y los niños estarán ayudando a poner a las personas en contacto con el evangelio.

Ayudar a los niños a aceptar a Jesús

Un ministerio de niños bien planificado pone su mayor énfasis en guiar a los niños a considerar dar sus vidas a Cristo. Esto puede lograrse en cada actividad por medio de métodos directos o indirectos, a través de la instrucción y el ejemplo.

Resumen de por qué la iglesia necesita un fuerte ministerio de niños.

Jesús comisionó a su iglesia a predicar el evangelio. El ministerio de niños apoya esta misión en varias formas. La iglesia crece por medio de la conversión de niños y de padres. Muchas familias que tienen niños están buscando una iglesia-hogar. Si los niños se sienten confortables y bienvenidos en la iglesia, los padres estarán más dispuestos a regresar. Herb Miller dice que si el deseo de una familia por un programa de niños no se satisface, la familia no regresará, sin importar cualquier otro programa en la iglesia. (Miller, 1987).

La iglesia también tiene la responsabilidad de alimentar espiritualmente a todos los niños que asisten, discipularlos y ayudarlos a construir lazos de amistad. Todos los esfuerzos tienen el objetivo final de preparar a los niños a aceptar a Jesús en sus vidas.

Declaración de misión del ministerio de niños

La misión del ministerio de niños es guiar a los niños a conocer y aceptar a Jesucristo como su Señor y Salvador. Para lograr este objetivo, enfatizamos las siguientes cinco áreas:

1) Instrucción formal, en clases de la iglesia infantil.

2) Instrucción informal en actividades tales como programas deportivos y en la atmósfera emocional en todas las actividades.

3) Oportunidades de servicio en las cuales los niños y los voluntarios se involucren en servir a la comunidad y a los miembros de la iglesia.

4) Ejemplos de adultos cristianos en los cuales los niños aprendan viendo. Los niños ven como los adultos interactúan con los niños, como ellos interactúan con otros adultos y como se relacionan con Dios.

5) Servicio y apoyo para los padres, ofreciendo a los niños instrucción religiosa semanal, también liberando a los padres para participar completamente en los servicios de adoración para adultos.

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