
Cuando el Señor Jesucristo le enseñó a orar a sus discípulos les dijo que pidieran al Padre: “hágase tu voluntad como en el cielo así en la tierra”.
Hágase tu voluntad. Parece que los cristianos hemos entendido mal porque siempre estamos proclamando nuestra voluntad.
Nos aferramos a dos o tres versículos que son tergiversados para hacerlos decir que todo, absolutamente todo lo que le pidamos al Padre lo recibiremos. Entonces los cristianos ahora hablan y decretan con la plena autoridad con la seguridad que Dios tiene que cumplir sus deseos. En el nombre del Señor confiesan cosas que van a pasar, casas que van a comprar, negocios que van a tener, éxito que van a alcanzar. Pero muchos de ellos no entienden por qué las cosas no se cumplen como las esperaban. Entonces algunos dicen: lo que pasa es que usted no pidió con suficiente fe. Usted dudó. Si lo hubiera decretado con fuerza, con voz fuerte, si lo hubiera confesado con determinación, Dios se lo hubiera dado. Algunos vuelven y con más fervor, con grito en cuello, a toda voz, proclaman, que su salud, que la casa, que el dinero que esperan aparecerá. En el nombre del Señor se hará la voluntad de ellos.
Pero lo cierto es que algo está terriblemente mal. En algún lugar ha habido una mala interpretación que ha llevado a muchos a esperar cosas que nunca llegan, terminan frustrados, desanimados, amargados y hasta acusando a Dios.
¿Dónde está el problema? ¿En dónde se desviaron?: simplemente que no se acuerdan de la instrucción del Señor Jesucristo de la manera como debemos orar: debemos pedir, debemos esperar, debemos sujetarnos a la voluntad divina. “Sea hecha tu voluntad como en el cielo así en la tierra”. Y muchas veces nuestra voluntad no es lo que Dios considera bueno para nosotros.
Para ampliar más sobre el tema de la oración, te invito a escuchar la siguiente charla:




He leido este devocional y Usted Hono. Barrero, esta en lo cierto, esto de pedir al Padre en nombre
del Señor Jesus, esta decretado en la palabra de Dios, pero de acuerdo a las riquezas en gloria de
nuestro Señor Jesucristo, la fe es muy importante es esto de recibir, pero hay algo mas en eso,´porque es la voluntad de Dios y no la nuestra, asi que recordemos, "No recibiis, porque pedis
mal".- Como maestro de Escuela Dominical para Adultos, yo me nutro de las enseñanzas de la
Comunidad de la Gracia. Que el Señor siempre los bendiga y les de siempre la Sabiduria que viene de lo alto,
Amen