Viviendo y Compartiendo el Evangelio

¿Cuál es la manera correcta e incorrecta de orar?

P. ¿Hay una manera correcta e incorrecta de orar? ¿Inclinar el rostro? ¿De rodillas? ¿Cantando música de adoración? ¿Alabando a Dios en el corazón durante todo el día? ¿Juntando las manos? Me gusta su revista y su sitio Web. ¡Ustedes realmente están hacienda la obra de Dios!

R. La manera correcta de orar es la manera–posición–lugar–o tiempo en que usted se encuentre cuando quiera hablar con nuestro Padre Celestial. Todas las posturas, emociones y lugares que usted describe son apropiadas. Lo que no debemos hacer es asumir que porque hay una “manera” que nos gusta y que “funciona” para nosotros, entonces todos los demás deben orar así también, o son cristianos inferiores.
¿La manera equivocada de orar? En la parábola del Fariseo y el Publicano, el Fariseo oró con–entre–para si mísmo. Su oración era sobre sí mismo, su justicia, justificación por ser quien era y qué era, esa no era oración dirigida hacia Dios, sino una oración para sí mismo. Entre las formas incorrectas de orar están:
· La falsa idea de que Dios está obligado a hacer cosas por nosotros después de que nosotros hemos hecho cosas por Él.
· Las oraciones mágicas en que se repiten las palabras de oraciones escritas.
· La oración de confesión positiva, que “desata” bendiciones de Dios, usada y creída por algunos círculos cristianos.
Related Posts with Thumbnails

Que preguntas o pensamientos te trajo este artículo:

Comentarios de los lectores

to “¿Cuál es la manera correcta e incorrecta de orar?”

  1. Eusebio marte (Pastor) says:

    Dios le bendiga, estoy de acuerdo en que no es la posicion lo que determina la oraciòn sino la disposicion del corazon, nuestra actitud y en cuanto a que el señor jamás pidio dinero tambien estoy de acuerdo sin embargo hay que aclarar que sì colectaba ofrenda en su ministerio, pues tenia un tesorero en su ministerio el cual no llevò a cabo con pulcritud tan delicada tarea llegando a constituirse en el traidor.

    • david.agreda says:

      Aunque Jesús no pidió dinero a las personas, algunas personas que, al haber sido sanadas o bendecidas de otra forma por Jesús, le daban sus contribuciones que como tú dices, las guardaba Judas Iscariote. La Biblia dice que algunas mujeres daban de sus bienes para ayudar al ministerio de Jesús: Lucas 8:1-3

      “Y poco después, El comenzó a recorrer las ciudades y aldeas, proclamando y anunciando las buenas nuevas del reino de Dios; con El iban los doce, y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios, y Juana, mujer de Chuza, mayordomo de Herodes, y Susana, y muchas otras que de sus bienes personales contribuían al sostenimiento de ellos“.

Escriba una respuesta