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  Alegría en Jesús

Un estudio de Filipenses 1

por Michael Morrison

    La carta de Pablo a la iglesia en Filipos dice más sobre el gozo que cualquier otro libro del Nuevo Testamento. Aunque Pablo está bajo arresto y en cadenas, se regocija por el evangelio de Jesús. Él escribe para agradecer a los cristianos filipenses por la ayuda que le dieron y para animarlos a enfrentar sus propias pruebas con “Alegría en Jesús”.

Oraciones de gozo y amor

Pablo sigue la costumbre del primer siglo, diciendo primero quién era él, luego a quién estaba escribiendo: “Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, junto con los obispos y diáconos” (1:1).

            En algunas cartas, Pablo se presenta como un apóstol. Pero, puesto que los filipenses ya aceptaban su autoridad, aquí se presenta simplemente como un siervo de Cristo Jesús. Él ve sus cadenas, su misión y su vida entera en el contexto de hacer la obra de Cristo. Él escribe a “los santos”, aquellos que están apartados para Dios.

            Las cartas griegas del primer siglo, muchas veces iniciaban con chairein, “saludo”. Pablo modifica esto a charis, “gracia”. La gracia es parte de su identidad y comienza a escribir con una oración para “Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz” (v.2).

            Luego alaba a los filipenses, no directamente, sino agradeciéndole a Dios por ellos (v.3). No sólo está dando crédito a quien es debido sino que recuerda y anima a los filipenses de que Dios está trabajando en sus vidas.

            En todas mis oraciones por todos ustedes, siempre oro con alegría, porque han participado en el evangelio desde el primer día hasta ahora...” (v. 4-5). Los filipenses apoyaron la obra misionera de Pablo y le enviaron ayuda (4:15; también 1Co 8:1-5). Pablo se alegra de que estas personas tengan tal celo por el evangelio, esta carta les muestra su gratitud porque Dios los está usando en esta forma.

            La alegría de Pablo tiene sus raíces en la fidelidad de Dios: “Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús” (v. 6). Puesto que los filipenses habían comenzado tan bien, Pablo tiene confianza en que perseverarán en la fe, no por su propias fuerzas, sino porque Dios continuará trabajando en ellos. “todos ustedes participan conmigo de la gracia que Dios me ha dado.” (v. 7)

Oración por amor

“Dios es testigo de cuánto los quiero a todos con el entrañable amor de Cristo Jesús.” (v. 8). Los filipenses están preocupados por Pablo, pero aquí, él que está en prisión, expresa compasión por ellos. Como veremos , ellos tenían sus propias pruebas.

            Luego Pablo les dice por qué ora él: “Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio, para que disciernan lo que es mejor, y sean puros e irreprochables para el día de Cristo, llenos del fruto de justicia que se produce por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.” (v. 9-11).

            Los filipenses ya tenían amor, Pablo quiere que su amor crezca en sabiduría y buen comportamiento, esta carta les ayudará a lograrlo. Al crecer en conocimiento, tendrán un mejor fundamento para tomar decisiones y su comportamiento no saldrá de su propia justicia, sino de Jesús trabajando con ellos. La alabanza será para Dios, porque Él es la fuente de Justicia.

La prioridad del evangelio

Cuadro de texto: “Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia”Pablo comienza entonces a mostrar su preocupación por ellos. Ellos han oído de su arresto y encarcelamiento y él les asegura que “en realidad, lo que me ha pasado ha contribuido al avance del evangelio” (v. 12). Lo importante es el evangelio, no mi comodidad, dice Pablo. Así que lo que parece ser mala suerte para Pablo. Es en realidad algo bueno. Puesto que él pudo hablar a los guardias, “se ha hecho evidente a toda la guardia del palacio y a todos los demás que estoy encadenado por causa de Cristo” (v. 13).

            En lugar de estar afligidos por el arresto de Pablo, son animados. “Gracias a mis cadenas, ahora más que nunca la mayoría de los hermanos, confiados en el Señor, se han atrevido a anunciar sin temor la palabra de Dios” (v.14). Pablo podría estar arrestado, pero el evangelio se esparcía aún más.

            Algunos trataban de sacar ventaja de las restricciones de Pablo, pero él no se preocupa por ellos. Él juzga todo según el evangelio. “Es cierto que algunos predican a Cristo por envidia y rivalidad, pero otros lo hacen con buenas intenciones. Estos últimos lo hacen por amor, pues saben que he sido puesto para la defensa del evangelio. Aquellos predican a Cristo por ambición personal y no por motivos puros, creyendo que así van a aumentar las angustias que sufro en mi prisión. ¿Qué importa? Al fin y al cabo, y sea como sea, con motivos falsos o con sinceridad, se predica a Cristo. Por eso me alegro; es más, seguiré alegrándome” (v. 15-18). Pablo es animado por aquellos que predican por amor, pero ve bien aún lo que están haciendo otros, porque más personas están conociendo a Cristo. Su alegría estaba en el evangelio, no en su propia ventaja.

            Pablo tenía razón de estar confiado, porque su confianza estaba en Cristo. “porque sé que, gracias a las oraciones de ustedes y a la ayuda que me da el Espíritu de Jesucristo, todo esto resultará en mi liberación” (v. 19). Pablo sabe que será liberado, pero mientras tanto, el evangelio está llegando a más personas. Así está feliz.

Vivir es Cristo

            Pablo no sabe si será liberado vivo o muerto. Sin importar eso, él está seguro de que Cristo le dará fortaleza para ser fiel. “Mi ardiente anhelo y esperanza es que en nada seré avergonzado, sino que con toda libertad, ya sea que yo viva o muera, ahora como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo. (v. 20). Si Pablo sale vivo, alabará a Cristo, si muere por su fe, esto será un testimonio para Cristo. “Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia” (v.21).

            La muerte puede ser “ganancia” para Pablo porque él sabe que tendrá más después de la muerte que lo que tiene en vida. Confía en su Salvador para la vida eterna, así que usa su vida mortal para servir a su Salvador. Si él muere, tendrá asegurada una recompensa. Si vive, puede predicar el evangelio. Porque su vida está en Cristo y Cristo es su prioridad, ambas posibilidades son buenas. ¡Por eso se alegra!

            “Ahora bien, si seguir viviendo en este mundo representa para mí un trabajo fructífero, ¿qué escogeré? ¡No lo sé! Me siento presionado por dos posibilidades: deseo partir y estar con Cristo, que es muchísimo mejor, pero por el bien de ustedes es preferible que yo permanezca en este mundo” (v. 22-23). Si fuera por él, Pablo preferiría morir, escapar de sus problemas y disfrutar la vida con Cristo. Pero tiene la misión de predicar y enseñar, está convencido que todavía no ha terminado.

            “Convencido de esto, sé que permaneceré y continuaré con todos ustedes para contribuir a su jubiloso avance en la fe. Así, cuando yo vuelva, su satisfacción en Cristo Jesús abundará por causa mía” (v. 25-26). Su trabajo entre los santos es ayudarles a experimentar alegría en su fe. Su liberación de la prisión y su ministerio entre ellos, ayudará a los filipenses a enfocarse en Cristo como su fuente de alegría.

El don del sufrimiento

Cuadro de texto: Deseo partir y estar con Cristo, que es muchísimo mejor, pero por el bien de ustedes es preferible que yo permanezca en este mundo            Pablo entonces menciona los problemas que los filipenses mismos están enfrentando. Quizá por eso es que mencionó la posibilidad de la muerte, él pone el ejemplo de ver la muerte como ganancia, los animó a ver todo por los lentes de Cristo. Ya sea en la vida o en la muerte, su objetivo debía ser exaltar a Cristo, darle gloria a Él, demostrar que merece su confianza. “Pase lo que pase, compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo. De este modo, ya sea que vaya a verlos o que, estando ausente, sólo tenga noticias de ustedes, sabré que siguen firmes en un mismo propósito, luchando unánimes por la fe del evangelio” (v. 27). Parece estar diciendo imítenme a mí. Enfrenten sus pruebas tal como yo estoy enfrentando las mías, alegrándome en Cristo, aferrándome a la fe. Y les pide unidad, un punto que mencionará de nuevo en los siguientes capítulos.

            Permanezcan firmes, dice, “y sin temor alguno a sus adversarios, lo cual es para ellos señal de destrucción. Para ustedes, en cambio, es señal de salvación, y esto proviene de Dios” (v. 28). Si los cristianos filipenses guardan su fe, aunque estén amenazados de muerte, darán evidencia de que están convencidos de una vida gloriosa con Cristo después de la muerte.

            Esto exaltará a Cristo y puede convencer a algunos de que necesitan la salvación en que creen tan fuertemente estos santos.

            Pablo luego escribe sobre un regalo sorpresa: “Porque a ustedes se les ha concedido no sólo creer en Cristo, sino también sufrir por él, pues sostienen la misma lucha que antes me vieron sostener, y que ahora saben que sigo sosteniendo.

             Si, ellos deben ver sus sufrimientos como un regalo, como parte de su fe en un Salvador crucificado. Tal como los filipenses comparten la gracia con Pablo (v. 7), también deben compartir sus persecuciones. Pero deben alegrarse, porque los sufrimientos son parte de estar unidos con Jesús en su viaje a la gloria y estos sufrimientos exaltan a Cristo, mostrándoles que valen más que todas las comodidades terrenales, valen más que la vida misma. Ya sea que vivan o mueran, tienen razón de alegrarse, ¡porque tienen a Cristo! ¤

Copyright © 2002  Iglesia de Dios Universal

Capítulo 2  El Ejemplo de Jesús

Capítulo 3  Empezando y Terminando Bien

Capítulo 4  Pensando en Cosas Buenas

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