Las Escrituras eran una parte importante de la obra de Jesús. Él usó el Antiguo Testamento como una base autoritativa para las creencias y la conducta. Él usó la Biblia hebrea para probar sus declaraciones, para explicar su misión y su ministerio, y para comunicar la voluntad de Dios para su pueblo.
Jesús y los fariseos estaban de acuerdo en que Dios inspiró las Escrituras.
Jesús no estaba de acuerdo con sus interpretaciones, pero concordaban en la
creencia básica de que estos escritos eran verdaderos y autoritativos.
Ya que Jesús estaba de acuerdo con los fariseos en este punto, no tuvo
necesidad de enumerar todas sus creencias acerca de la Escritura, ni explicar
las razones para sus creencias. No obstante, Jesús usó las Escrituras tan a
menudo que podemos ver lo que Él creyó acerca de la Escritura. Los discípulos
que escribieron los Evangelios también usaron la Escritura frecuentemente, y
podemos ver, por la manera en que las usaban, que tenían las mismas creencias.
1. De acuerdo con Jesús, ¿quién escribió el Torá?
Mateo 8:4; 19:8. ¿Dijo Él también que Dios era el autor de por lo menos dos
de los mandamientos? Mateo 15:4; 22:31-32. ¿Cómo podía un autor humano
escribir las palabras de Dios? Versículo 43. ¿Registraron los profetas
exactamente palabras que Dios dijo acerca de sí mismo? Mateo 9:13; 11:10;
12:18; 15:8-9.
2. Mateo menciona un sinnúmero de versículos del Antiguo Testamento que fueron
cumplidos por Jesucristo. ¿Quién fue la fuente de estos versículos? Mateo
1:22; 2:15. Mateo nos dice que varias escrituras fueron dadas
"mediante" los profetas Isaías, Jeremías, Daniel (Mateo 2:17; 3:3;
13:35; 24:15). ¿Quién fue la fuente de estas escrituras?
3. ¿Esperaba Jesús que se cumplieran todas las palabras de los profetas? Mateo
5:17-18; 26:24, 31, 54, 56. ¿Reprendió Él a los fariseos por no entender a
los profetas? Mateo 12:7; 21:16, 42. ¿Tomó a las Escrituras en consideración,
aunque habían sido escritas cientos de años antes, para aplicarlas al día en
que estaba viviendo? Mateo 15:7; 19:8.
4. ¿Cómo usó Jesús la Escritura como una respuesta decisiva a las preguntas
sobre las doctrinas? Mateo 12:3-5; 19:4; 22:31-32. ¿Cómo citó de Deuteronomio
en respuesta a las tentaciones de Satanás? Mateo 4:4, 7, 10. ¿Quiere decir
esto que existe una autoridad mayor que la humana en las Escrituras?
Comentario: Nuestro Señor claramente consideraba en alta estima la
Escritura. Siempre la trató como verdad, como prueba definitiva, como enseñanza
correcta. Era Dios comunicándose por medio de autores humanos. El mensaje era
cierto.
Jesús entendió su propia misión en términos de la Escritura del Antiguo
Testamento: "Yo he venido a cumplir la ley y los profetas. Todo debe
cumplirse. Debo hacer esto porque ha sido inspirado por el Espíritu Santo, y lo
que está escrito debe suceder. Los errores doctrinales existen porque ustedes
no saben lo que dice la Escritura. Esta es la norma para la verdad" (paráfrasis
de Mateo 5:17-18; 22:29; 26:54).
5. ¿Cuál fue la actitud de Jesús hacia las leyes del Antiguo Testamento?
Mateo 5:18-19. ¿Les aconsejó a todas las personas a obedecer todas las leyes?
Mateo 15:4; 19:17-19; 22:37-40. ¿Les dijo a las personas que obedecieran las
leyes rituales? Mateo 8:4. ¿Les dijo que obedecieran a los fariseos cuando enseñaran
la ley de Moisés? Mateo 23:2-3. ¿Deben obedecer las personas aun los detalles
más insignificantes? Mateo 5:19; 23:23.
Comentario: Jesús les enseñó a las personas a obedecer cada ley en la
Escritura, porque todas las leyes tenían autoridad divina. Las leyes le dijeron
al pueblo del antiguo pacto de Dios lo que Él quería que hiciera, y lo tenía
que hacer todo.
Las leyes rituales eran todavía parte de la Escritura. Describen lo que Dios le
dijo a un pueblo específico en un tiempo específico en la historia. Pero esas
leyes no se le dieron a la iglesia cristiana, y el pacto que contenía esas
leyes se hizo obsoleto. Así como nosotros no tenemos que obedecer todas las
leyes que Dios le dio a Abraham, no tenemos que obedecer todas las instrucciones
que Dios le dio a los israelitas.
Aquellas leyes fueron inspiradas por Dios para un propósito temporero:
"Todos los Profetas y la Ley profetizaron hasta Juan" (Mateo 11:13).
6. ¿Da la ley de Moisés la voluntad perfecta de Dios? Mateo 19:8. ¿Dónde
encontró Jesús la guía autoritativa? Versículos 4-5. ¿Es suficiente guardar
la letra de la ley? Mateo 5:21-22, 27-28. ¿Era la ley de Moisés demasiado
estricta, o poco severa? Versículos 31-32. ¿Con qué autoridad dijo esto Jesús?
Versículos 22, 28, 32, 34. ¿Qué norma más importante enseñó Jesús? Mateo
7:12; 22:37-40.
Comentario: Aunque Jesús tenía gran respeto por el Antiguo Testamento,
enseñó que no era una guía completa para una vida piadosa. La ley de Moisés
permitía el divorcio, pero el divorcio no es bueno. Jesús enseñó un
principio más importante, la regla de oro, el camino del amor y la
misericordia. La ley de Moisés incluía amor, pero no identificaba al amor como
el principio más importante. Jesús sí lo hizo.
Jesús tenía altas normas de la manera en que los humanos debían tratarse los
unos a los otros. Era más estricto que los fariseos. Pero cuando se trataba de
la pureza ritual y las reglas sobre el sábado, Jesús era más permisivo que
los fariseos. Jesús a menudo tocó a las personas inmundas, y a menudo sanaba
en el sábado aunque podía esperar hasta después de este día.
"Cuando se trataba de la moral (por ejemplo, el divorcio), la interpretación
de Jesús era más estricta que todos sus contemporáneos. Cuando se trataba de
leyes [de adoración] (por ejemplo, el sábado), la interpretación de Jesús
era poco severa. El énfasis de Jesús parecía sentarse en la compasión en vez
de en la santidad" (Craig Evans, "Old Testament in the Gospels",
"El Antiguo Testamento en los Evangelios", Dictionary of Jesus and the
Gospels, InterVarsity, 1992, pág. 581).
En el Sermón del Monte, Jesús citó varias leyes del Torá, y entonces dio su
propia enseñanza como un resumen del asunto. Al hacer esto, puso sus propias
palabras al mismo nivel que la Escritura, como instrucción autoritativa de
Dios. Sus palabras nunca pasarán, y es por sus palabras que las personas serán
juzgadas (Mateo 24:35; 7:24-27; Juan 12:48). Él es el único que nos puede
ayudar a conocer a Dios (Mateo 11:27).
Jesús habló con autoridad; su juicio era cierto, y sus predicciones estaban
garantizadas. El Espíritu Santo enseñó sus palabras a sus discípulos (Juan
14:26), así como el Espíritu inspiró a los escritores del Antiguo Testamento.
Estos dichos de Jesús sugieren que faltaba Escritura por escribirse, lo que hoy
llamamos el Nuevo Testamento. Estos son los escritos que nos dan las palabras
por las cuales seremos juzgados, palabras de Jesús y acerca de Él.
7. ¿Vio Jesús su propio ministerio en términos de las profecías del Antiguo
Testamento? Lucas 4:16-21. ¿Creyó Él que los profetas predijeron su
sufrimiento, muerte y resurrección? Lucas 18:31-33. ¿Cuál profecía de Isaías
se aplica específicamente a Él? Lucas 22:37. ¿Creyó Él que las profecías
se convertirían en realidad? Lucas 24:44-47. ¿Creyó Él que algunas profecías
se convertirían en realidad en el futuro? Lucas 21:22.
Comentario: Jesús, como un rabino palestino que enseñó en la sinagoga,
naturalmente arraigaría su ministerio en las Escrituras del Antiguo Testamento.
La Biblia fue el fundamento de muchas de sus enseñanzas, para explicar su misión
como el Mesías y para predecir el futuro juicio. Nuestro Señor tenía
confianza en que las Escrituras eran fidedignas porque Él creyó que eran
inspiradas por Dios. Él basó su vida y misión en esta convicción.
Muchas de sus enseñanzas tenían raíces en el Antiguo Testamento. La parábola
del Buen Samaritano, por ejemplo, refleja la historia en 2 Crónicas 28:8-15:
los hombres de Samaria les dieron comida, ropa y medicina a los judíos, y
usaron burros para ayudar a transportarlos a Jericó. La parábola de la
humildad (Lucas 14:7-14) expande lo que dice Proverbios 25:6-7.
Jesús a menudo se refirió a los caracteres del Antiguo Testamento: Abel, Noé,
Abraham, la esposa de Lot, Isaac, Jacob, Moisés, Salomón, la reina de Saba,
Jonás y otros. Aunque corrigió a los fariseos en cuestiones de interpretación
bíblica, su aceptación de la historia bíblica no tenía que ser corregida.
8. En el Evangelio de Juan, ¿cómo describe Jesús al dador de la ley? Juan
7:19, 22. ¿Citó Él parte de la ley para apoyar la validez de sus propias enseñanzas?
Juan 8:17-18. ¿Esperaba Él que las profecías bíblicas se hicieran realidad
en su propio ministerio? Juan 13:18; 15:25; 19:24. ¿Qué autor del Antiguo
Testamento escribió acerca de Jesús? Juan 5:46.
9. Además de los libros de Moisés, ¿qué más estaba incluido en "la
ley"? Juan 10:34. ¿Cuán probablemente cierta era esta palabra? Versículo
35.
Comentario: Jesús citó Salmos 82:6, el cual describe a Dios criticando
los líderes que no cumplen su responsabilidad para ayudar a los oprimidos. Con
alguna ironía, Él llama a estos líderes "dioses", poderosos,
elohim, y da juicio sobre ellos (Salmos 86:1). Los llama "dioses" e
hijos del Altísimo, pero dice que ellos mueren así como todos los demás
regidores humanos (vers. 6-7). La palabra de Dios —su juicio sobre ellos—
vino a estos regidores injustos.
Jesús no está comentando sobre los líderes que están muertos ahora, ni sobre
el salmo mismo. Lo está usando como un argumento "de menor a mayor":
"Si dijo "dioses" a aquellos a quienes fue dirigida la palabra de
Dios (y la Escritura no puede ser anulada), ¿decís vosotros: ‘Tú blasfemas'
a quien el Padre santificó y envió al mundo, porque dije: ‘Soy Hijo de
Dios'?"
Al exponer este argumento, Jesús menciona que "la Escritura no puede ser
anulada". No estaba tratando de probar esta idea. Al contrario, fue un
punto en el cual estaba de acuerdo con los fariseos, y todo lo que tenía que
hacer era mencionarlo. Las palabras humanas pueden ser anuladas. Pueden fallar,
pero no la Escritura. Sus palabras son fidedignas, porque son inspiradas por
Dios. Las Escrituras son la norma para la verdad, el registro exacto de la
revelación de Dios, y la autoridad final para toda materia de doctrina, fe y práctica.
Michael Morrison