En el matrimonio 1+1=1
Con respecto al matrimonio, el primer libro de la Biblia nos dice que 1+1 debe sumar 1. Nos dice que si el matrimonio va a tener éxito, dos “yo” deben llegar a ser “nosotros”
En un análisis clásico, la historiadora social Jeannette Lauer y su esposo, Robert, un especialista en comportamiento humano, estudió parejas con matrimonios duraderos. Entre las parejas que estudiaron los Lauer hubo 300 quienes habían estado felizmente casados por 15 o más años.
Los Lauer describieron en un artículo en la revista Psychology Today (La Sicología de hoy) como las parejas reflejaban un enfoque de el “nosotros” en sus matrimonios. Las parejas hicieron muchas declaraciones tipo “nosotros” al describir su vida matrimonial:
- “Estamos de acuerdo en cuanto a objetivos y metas”.
- “Reímos juntos”.
- “Estamos de acuerdo en cuanto a una filosofía de la vida”.
- “Compartimos pasatiempos e intereses”
- “Estamos de acuerdo con respecto a nuestra vida sexual”.
- “Tenemos un intercambio estimulante de ideas”.
- “Nos ponemos de acuerdo en cuanto a como y cuando demostramos afecto”.
- “Mi cónyuge es mi mejor amigo”.
- “Me gusta mi cónyuge como persona”.
- “Tengo confianza en mi cónyuge”.
Las parejas felizmente casadas que estudiaron los Lauer trataron de hacer la mayor cantidad de cosas posibles juntos. Un esposo dijo de su mujer: “Preferiría pasar tiempo con ella, hablar con ella, estar con ella, que con cualquier otra persona.” Otro dijo: “Tratamos de compartir todo”.
Para estas parejas, dijeron los Lauer: “Hasta que la muerte nos separe no es una cláusula obligatoria sino una grata realidad”.
Los sicólogos estadounidenses Nick Stinnett y su colega, John DeFrain, han conducido estudios de lo que llaman “familias fuertes”. Más de 3.000 familias alrededor del mundo contribuyeron a las investigaciones y conclusiones que estos autores describen en el libro Secrets of Strong Families. (Secretos de familias fuertes)
Encontraron que estas familias tenían varias características en común, a pesar del hecho de que vivían en tan lejanos lugares de la tierra como Los Estados Unidos de América, América Central y América del Sur, África del Sur o Alemania, Austria y Suiza.
El factor de el nosotros aparecía prominentemente como un pegamento fuerte en sus matrimonios. “Los miembros de las familias fuertes se sienten bien acerca de sí mismos como una unidad familiar o equipo”, escribieron los autores Stinnett y DeFrain, “Tienen un sentido de pertenecer el uno al otro; un sentido de ‘nosotros’ “.
Un esposo dijo: “Me vino a la mente que el gozo de vivir viene de estar los dos juntos en cosas como la carrera, los pasatiempos, o actividades de ocio”.
Las familias fuertes no dejan que las carreras acuchillen los lazos familiares. Una esposa dijo: “Mi esposo y yo decidimos que la familia es muy importante para nosotros. Nuestra relación el uno con el otro y con nuestros hijos durará más que los empleos, los automóviles y las casas”.
Estos esposos y esposas son primero y ante todo “nosotros” siempre. Estas parejas están, podríamos decir, conectados. “Comparten todos (o casi todos) los aspectos de sus vidas con interés y gozo”, escribieron Stinnett y DeFrain. “Son compañeros, amantes, socios y mejores amigos”.
Unidad Bíblica
La perspectiva bíblica; lo que Dios dice acerca de la relación que Él creó, también nos dice que el nosotros es central en el matrimonio. Los lazos que los unen se describen en Génesis 2:24: “El hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser”. Un esposo y esposa no son meramente dos seres separados que por casualidad firmaron un documento matrimonial. Ellos forman un nuevo ser; una “pareja”.
Ese ser no es sólo un pensamiento bonito; es algo real. Muchos de nosotros hemos tenido la triste experiencia de tener viejos amigos que se han divorciado. Parece que algo le falta a cada antiguo cónyuge. El profesor Robert C. Roberts del Wheaton College y su esposa Elizabeth, tuvieron esta misma reacción, una que elocuentemente describieron en la revista Christianity Today (El cristianismo hoy). Escribieron; “Decimos, ‘Hola Joan. ¿Cómo está?’ Caemos en cuenta, y tenemos una impresión de que el divorcio significa no sólo que Harry ya no es ‘parte’ de la vida de Joan, sino que tampoco ésta es exactamente la misma Joan de antes. Una dimensión de ella ha sido amputada”.
Esto es lo que Génesis 2:24 nos está diciendo. Un lazo verdadero existe entre una pareja casada verdaderamente feliz. De hecho, esta relación creada por Dios debe estar presente y creciendo si el matrimonio es real, y si va a funcionar.
“Los miembros de las familias fuertes se sienten bien acerca de sí mismos como una unidad familiar o equipo”, escribieron los autores Stinnett y DeFrain, “Tienen un sentido de pertenecer el uno al otro; un sentido de ‘nosotros’ “.
Dejar, Unir, Fundir
Líderes cristianos, incluyendo a Luis Palau, han observado que los matrimonios fracasados no siguen la fórmula dada en Génesis. En primer lugar, los cónyuges no dejan a sus padres en un amplio sentido. Todavía se aferran a actitudes, creencias, deseos y necesidades malsanas.
Tampoco se están uniendo a su cónyuge, en todo lo que esto representa. Todavía piensan de ellos mismos como “yo” primero. Como resultado, estas parejas no desarrollan una unidad en sus relaciones. El consejo del Dr. Palau para tales personas en el libro Husbands and Wives (Maridos y mujeres) es: “Dejar, unir, fundir”.
Gary Bruland dice lo mismo. Basándose en Génesis 2:24, describe en términos un poco diferentes los tres mismos pasos por los que las parejas atraviesan para crear una unión matrimonial espiritualmente sana. Dice en un sermón publicado en la revista Preaching Magazine (Revista de la predicación) que deben: dejar, unir y fundir.
Pablo definió esta unidad fundente en sus cartas. Habló de ella en el contexto de la unión sexual entre maridos y mujeres. Pablo escribió: “La mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo sino su esposo. Tampoco el hombre tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposa”. (1Co 7:4) Ese es un ejemplo poderoso del factor nosotros en acción en la vida de una pareja.
En otra epístola, Pablo describió el lazo matrimonial como una metáfora del amor de Cristo por su iglesia. (Efesios 5:22-33) De esta unión, Pablo dijo: “Esto es un misterio profundo; yo me refiero a Cristo y a la iglesia” (versículo 32).
Jesús y la pareja casada
Efesios 5 nos dice que un matrimonio unido representa un símbolo de la entretejida relación entre Cristo y la iglesia. En este contexto, el Dr. Palau observa: “El matrimonio cristiano es en realidad un triángulo: un hombre, una mujer, y Cristo”. El matrimonio cristiano, entonces, debe ser una relación incomparablemente del tipo “nosotros”.
Cada matrimonio verda-deramente unido es por definición una relación. Una licencia, una ceremonia, un intercambio de promesas, una bendición, aún el vivir juntos, no crea un matrimonio. Un matrimonio es una relación de unir y fundir. Es el nosotros creado por Dios entre dos personas que se ven a sí mismas como una, y actúan como corresponde.
James Olthuis del Instituto de Estudios Cristianos en Toronto lo resumió tan bien como cualquiera: “El matrimonio es la unión humana absoluta en la cual dos personas se entregan la una a la otra en una comunión de toda la vida para compartir y cuidarse”.
La primera relación se hace cuando dos personas del sexo opuesto se conocen. Se extienden lazos adicio-nales a medida que la pareja pasa tiempo el uno con el otro y establecen la reciprocidad. Comienza a formarse un fuerte lazo y la pareja se casa. Por toda la vida, el lazo crece y crece hasta convertirse en un cable masivo de acero de cada vez más fuerza.
La fundición, sin embargo, nunca se completa. En las palabras de los Roberts: “Fundirse en un solo ser no sucede el día de la boda (o la noche), ni tampoco es muy probable que algún día se complete. Es una vocación de las parejas cristianas, un destino hacia el cual siempre viajarán” ¤



Hola que tal. quisiera saber si el libro tehe secrets of strong families, se encuentra en alguna biblioteca de méxico pues me gustaria iniciar una investigación a partir de este. Muchas gracias
Hola que tal. quisiera saber si el libro tehe secrets of strong families, se encuentra en alguna biblioteca de méxico pues me gustaria iniciar una investigación a partir de este. Muchas gracias