
De cara al autismo
por Judith Foyabo
Antes que mi hijo naciera, yo tenía algunos amigos que tenían hijos con autismo. Pero no tenía una pista de lo que esto significaba, sólo sabía que algunos de estos niños eran muy difíciles de controlar.
A los 19 meses de edad, mi hijo fue diagnosticado con autismo. El autismo es un desorden del desarrollo que afecta la comunicación, la interacción social, emocional y sensorial en un niño antes de la edad de tres años. Las causas son debatidas ampliamente si no es que hasta controversiales. Se cree que es causado por factores genéticos y/o ambientales.
Cuando diagnosticaron a nuestro hijo, nosotros quedamos devastados, aunque yo había ya sospechado que algo iba mal. A los 19 meses, el estaba a la edad de desarrollo mental de
Sin causa ni cura conocidas, el futuro se veía incierto. Uno de sus terapeutas nos aconsejó que tratáramos de enseñarle todos los días, aunque podría tomar meses o años antes de que el pudiera decir una o dos palabras.
Fui a un seminario para padres de niños diagnosticados recientemente con autismo y salí llorando. Envié una nota a la esposa de mi pastor diciéndole del diagnóstico y pidiendo ayuda. Después de un servicio religioso, algunos ancianos oraron por él. Hermanos de la iglesia, amigos y familia también oraron y Dios nos ha dado una gran cantidad de esperanza y consuelo
Con una intensa terapia, nuestro hijo es ahora capaz de hablar, y sus rabietas y cambios de humor se han reducido, pero el autismo no tiene cura y las terapias son costosas.
Mi esposo tuvo que hacer una presentación en video del progreso de nuestro hijo para asegurar fondos para las terapias.
Estoy sumamente agradecida con este país donde los grandes avances médicos pueden lograr que un padecimiento raro o desconocido pueda ser tratado.
En algunos países en desarrollo, debido a la falta de conocimiento en la educación, aunada a las creencias tradicionales, muchas personas con estos desórdenes enfrentan con la negligencia. Los niños discapacitados son considerados como objetos que caen del favor de Dios y son abandonados. Aquellos que sobreviven frecuentemente terminan viviendo en las calles.
Esto nos ha llevado a mi hermana y a mí a iniciar una fundación sin fines de lucro llamada “Fundación para niños africanos huérfanos, abandonados y discapacitados” [The Foundation for Orphaned, Abandoned and Disabled African Children ( FOADAC)], una fundación que se encarga de algunos de estos niños abandonados y discapacitados. Si desea saber más acerca de esta fundación, por favor visite nuestro sitio web www.foadac.org. ◊
Descargue este articulos en formato pdf para imprimir fácil
Lectura recomendada: Haciéndonos amigos de los discapacitados


Tu opinión: