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Agustín, padre de la iglesia occidental

Agustín

Padre de la iglesia occidental

Por Paul Kroll

Agustín (354-430), mejor conocido como San Agustín, ha sido llamado como el teólogo cristiano más relevante “desde los tiempos del Nuevo Testamento”1 El nació llamándose Aurelio Agustín en el pueblo norafricano de Tagaste, en lo que es hoy Algeria.

Su padre pagano (no cristiano), Patricio, había sido un oficial romano y su madre, Mónica, una cristiana devota. Ellos vieron que su brillante hijo fuera a una escuela prestigiosa en Cartago a la edad de 17 años, donde estudió retórica. Pronto, el joven Agustín tomó a una joven mujer por concubina, con la cuál permaneció por 15 años.

Ella le dio un hijo, Adeodato, que significa “dado por Dios.”

Incursionando en la filosofía

Agustín adoptó el maniqueísmo persa cuando tenía 19 años. Sin embargo, esta filosofía falló en contestar a su inquietante pregunta acerca de por qué existía la maldad, por lo tanto, la desechó después de 9 años de estar en contacto con dicha religión.

A la edad de 29, Agustín decidió mudarse a Roma. Su madre, Mónica, preocupada por su estilo de vida y su interés en filosofías paganas, tomó la decisión de acompañarlo. Sin embargo, él logró eludirla zarpando secretamente en un navío.

Más adelante, Agustín ganó un puesto como profesor de retórica en la corte imperial de Milán. Llegó a interesarse por la filosofía escéptica de los académicos y luego adoptó el neoplatonismo alrededor de la edad de 32, el cuál influiría en su teología.2

Muy pronto su madre logra verlo en Milán rogándole que asistiera a la congregación del ilustre obispo Ambrosio (340-397). Obedientemente, Agustín consiente. Ambrosio fue capaz de contestar de manera concreta las objeciones que Agustín tenía acerca de la Biblia y de la fe cristiana.

Agustín empieza ahora a tener una batalla en contra de sus impulsos carnales. Este conflicto está patéticamente resumido en su ruego al Señor en su retrospectiva autografía espiritual, Confesiones, “Dame castidad y continencia, solamente que todavía no.”3

Conversión y bautismo

La conversión de Agustín ocurrió en el verano del 386. En sus Confesiones él describe su emotiva oración en medio de un jardín de Milán, suplicando a Dios que le purificara de sus pensamientos y hábitos impuros:

“Estaba diciendo estas cosas y llorando en el más amargo arrepentimiento de mi corazón, cuando de pronto, escuché la voz de un niño o de una niña –no sé cuál- que venía de una casa cercana., la voz canturreaba una y otra vez, ‘Tómalo, lee; tómalo, lee.”4

Agustín corrió hacia una banca en donde había dejado el libro de Romanos. “Lo tomé con ansia, lo abrí, y en silencio leí el párrafo en donde mis ojos posaron: Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne (Rom. 13:13-14)”5 Asimismo, Agustín explica que cuando leyó el pasaje “entró a mi corazón algo como la luz de una seguridad absoluta, y la oscuridad de la duda desapareció por completo”6

Después del estudio y consejería prebautismal, Agustín, de 33 años y su hijo fueron bautizados por el obispo Ambrosio el 24 de abril de 387, en una tarde de Pascua. Agustín hace mención de su bautismo en una significativa declaración de sus Confesiones, “Fuimos bautizados, y la ansiedad por nuestra vida pasada desapareció de nosotros.”7 Gradualmente, dejó su vida pasada, su carrera en retórica y a su compañera concubina.8

Muy pronto, después de su bautismo, le acontece una doble tragedia. Su devota madre muere repentinamente así como también su amado hijo adolescente, Adeodato.

Después de un período de profundo dolor, Agustín zarpa hacia Noráfrica en agosto de 388. En ese lugar, esperaba vivir una vida ascética y contemplativa, estudiando las escrituras y redactando tratados teológicos. Sin embargo, su esperanza pronto se desvanecería. En una ocasión, mientras asistía a un culto en la población de Hippo en el año 391, su presencia fue puesta en evidencia cuando el obispo Valerio, oró públicamente para que “alguien” viniera a pastorear la congregación.

Pasado un tiempo, Agustín es literalmente reclutado al sacerdocio por el obispo y los creyentes y fue ordenado en el 391. Cuatro años más tarde, a la edad de 42, Agustín es ordenado co-obispo de Hippo. Y más tarde, cuando fallece Valerio, Agustín llega a ser el obispo principal.

Agustín continuó escribiendo extensamente a lo largo de su vida. Fue el autor de más de 100 tratados cristianos, 200 cartas y 400 sermones, todos cubriendo importantes áreas de la teología cristiana occidental. Calvino, Lutero y otros teólogos de la Iglesia Católica Romana cada uno acudía a los escritos de Agustín durante la reforma protestante, convirtiéndolo de esa manera como el “precursor de la Reforma”9

Agustín escribió por más de cuatro décadas, combatió herejías y lidió con problemas pastorales y de la iglesia. Murió el 28 de agosto de 430, mientras que los vándalos estaban en su tercer mes de asedio a la ciudad.

1. Justo L. González, La Historia de la Cristiandad, vol.1 (Ed. Harper Collins, 1984),

págs. 216, 212.

2. Algunos teólogos, en especial Karl Barth y Thomas Torrance, creen que la influencia del dualismo platónico es la falla principal dentro la estructura teológica de Agustín. Torrance dice que él escuchó a Barth comentar de la teología de Agustín como ¡suses Gift! – “veneno dulce” en alemán! Por otra parte, Torrance habla de De Trinitate (La Trinidad) como una “gran obra suprema” entre las obras de la teología cristiana.

Véase Karl Barth: Teólogo Bíblico y Evangélico, Thomas F. Torrance, págs. 4-7, 122

138, 156, 172, 185, 189, 194, 197.

3. Agustín, Confesiones, traducido por E.B. Pusey, in http://ccat.sas.upenn.edu/jod/

augustine/Pusey/book08

4. William C. Placher, Lecturas en la Historia de la Teología Cristiana, pág. 105, “Las Confesiones,”, libro 8, cap. 12.29.

5. Ibid.

6. Ibid

7. Agustín, Confesiones, traducido por E.B. Pusey, in http://ccat.sas.upenn.edu/jod/

augustine/Pusey/book09

8. En este tiempo, Agustín se había juntado con una joven por consejo de su madre, pero la novia era demasiada joven para el matrimonio. Después, tomó otra mujer por un corto período de tiempo.

9 . Philip Schaff, Historia de la Iglesia Cristiana, vol. 3, págs. 1017-18, 1020.

Traducido por: Ming Hui

Iglesia de Dios Universal / Iglesia de Dios Mundial

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