Nos escriben

  • franco hechema copa en Jesús jamás pidió dinero

    Jesús jamás pidió dinero por lo que hacia siempre lo hizo sin ningun interes, asi como algunos pastores piden dinero por hacer un servicio,si no lo hacen no le hacen el servicio que se necesita, jesus si se interesaba en las personas y no en sus dinero,no se porque algunos todavia no cumplen con su mandato, si no hacen lo contrario,es asi como jesus nos deja en esta reflexion un interesante mensaje en el cual nosotros debemos de seguir su ejemplo en servir sin ningun interes de pormedio porque pienso que si se cobra no tinee ninguna validez ante los ojos de jesus
    Publicado el 29 Jul 2010
  • franco hechema copa en Pastores que se aprovechan de sus ovejas

    me parece muy bien, es la verdad que hay muchos pastores que no cuidan bien a su rebaño si no que siempre piensan en ellos y no en los que mas necesitan de apuyo espiritual como dice la refelexion en mateo19, dios apoyo a todos los que estaban desamparados y pastores estaban muy bien pero los demas no nosotros no demos parecernos a elos si no predicar con el ejemplo de jesus para que obtengamos los beneficios que el nos da sobre todo ayudar sin importar a quien, jesus siempre se preocupo por su pueblo asi como nosotros demeos preocuparnos por los demas y no solamente por nosotros mismos que dios los bendiga y que no me abandonen en sus oraciones hermanos seamos como un buen rebaño llenos de la gracias de dios.
    Publicado el 29 Jul 2010
  • Familia Rubiano Jiménez en Henry y Nathalie son bautizados en Bogotá, Colombia

    Muchas gracias por los comentarios, y por sus bendiciones, Dios los siga bendiciendo y muchos abrazos.
    Publicado el 28 Jul 2010
  • Nora Cabrera en Un reflejo del amor de Dios

    Muy buen artículo Sr. Tkch, muchas gracias por recordarnos ese amor tan grande que Dios nos tiene al habernos dado madres.
    Publicado el 27 Jul 2010
  • Nora Cabrera en Si estás feliz y lo sabes — ¡Brinca!

    Me llamó la atención éste artículo, si estás feliz brinca, es muy dificil volver a ser los mismos cuando la tragedia atraviesa nuestro corazón, cuesta sobreponerse a la muerte de un esposo, esposa, madre o padre, quizá pensemos a quién le toca ahora, quién es el siguiente. Es como si esperáramos el hacha del creador (como dice el autor)y quizá por eso muchos cristianos viven preocupados(como yo)pero no nos desesperemos, que llega un rayo de luz y es la mirada misericordiosa del Señor Jesus que nos consuela y nos dice, vas a estar bien. Agradezco al Sr. Halford por su artículo.
    Publicado el 27 Jul 2010

México

  • Día de la madre 2010
    El sábado 15 de mayo, las mamas de nuestra congregación celebraron el día de la madre en un desayuno en un restaurante. También la reunión semanal del domingo 9 se dedico hacia las mamas de la congregación, y los niños en su clase prepararon una tarjeta que entregaron después de la reunión. […]
  • Día del Niño 2010
    Día del niño en Guadalajara, 2010 […]
  • Estudio Bíblico en Centro de Rehabilitación
    Recientemente, Dios abrió una puerta para que nuestro hermano Luis Alberto Soto junto con su esposa Selena iniciaran un grupo de estudio bíblico en un centro de rehabilitación de adicciones donde están teniendo reuniones semanales con un grupo de 60 hombres y 10 mujeres. Durante la semana de navidad (2009), la congregación coopero para que [...] […]

RSS Reflexión

  • Dios no se equivoca
    Me sacuden. Son cuatro palabras que desde hace un par de meses repito una y otra vez de forma casi inconsciente. No son simples vocablos, son cuatro sones que forman un imperativo, una exclamación a la que me aferro como única tabla de salvación en este naufragio. Dios no se equivoca. Suena de nuevo en […]
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Una introducción a Dios

Por Michael Morrison

Como cristianos, nuestra creencia religiosa más básica es que Dios existe. Con la palabra en mayúscula “Dios”, nos referimos al Dios descrito en la Biblia: un ser espiritual bueno y poderoso que creó todas las cosas, que se preocupa por lo que hacemos, que tiene parte en nuestras vidas, y que nos ofrece una eternidad con su bondad.

Los humanos no pueden entender a Dios en su totalidad, pero podemos tener un punto de partida para entender quién es Dios y qué está haciendo en nuestras vidas. Concentrémonos en las cualidades de Dios que un nuevo creyente, por ejemplo, podría considerar más provechosas.

Su existencia

Muchas personas, aun los que han creído por bastante tiempo, quieren prueba de la existencia de Dios. Pero no hay manera de “probar” la existencia de Dios para que todos queden convencidos. Probablemente es mejor hablar en términos de evidencia, en vez de prueba. La evidencia nos da confianza en que Dios existe y que es el tipo de ser que la Biblia describe. Dios “jamás dejó de dar testimonio de sí mismo”, les dijo Pablo a los paganos en Listra (Hechos 14:17). Ahora bien, ¿cuál es la evidencia?

La creación. Salmos 19:1 nos dice: “Los cielos cuentan la gloria de Dios”. Romanos 1:20 nos dice: “Lo invisible de él —su eterno poder y deidad— se deja ver desde la creación del mundo, siendo entendido en las cosas creadas”. La creación misma nos dice algo acerca de Dios.

Es razonable para nosotros creer que algo causó que la tierra, el sol y las estrellas sean como son. Los científicos dicen que el universo comenzó con una gran explosión, y es razonable para nosotros creer que algo causó la explosión. Ese algo, creemos, fue Dios.

El Diseño. La creación muestra señales de orden, de leyes de física. Si varias propiedades de la materia fueran diferentes, entonces la tierra no existiría, o los humanos no podrían existir. Si el tamaño o la órbita de la tierra fuera diferente, entonces, las condiciones en este planeta no permitirían la vida humana. Algunas personas creen que este es un accidente cósmico; otros creen que una explicación más razonable es que el sistema solar fue diseñado por un Creador inteligente.

La Vida. La vida está basada en reacciones y químicos increíblemente complejos. Algunas personas creen que la vida tuvo una causa inteligente; otros creen que sucedió por casualidad. Algunos tienen fe en que los científicos algún día demostrarán un origen para la vida que no sea Dios. Pero para muchas personas, la existencia de la vida es evidencia de un Dios Creador.1

Los Seres Humanos. Los humanos son criaturas conscientes de sí mismos que exploran el universo, que piensan sobre el significado de la vida, que buscan propósito. El hambre física sugiere la existencia de alimento; la sed sugiere que hay algo que puede apagar nuestra sed. ¿Acaso nuestra ansiedad intelectual por un propósito sugiere que de hecho hay un significado que debe encontrarse? Muchas personas afirman haber encontrado significado en una relación con Dios.

 La Moralidad. ¿Es lo bueno y lo malo una cuestión de opinión, de lo que mande la mayoría, o hay una autoridad sobrehumana que define lo bueno y lo malo? Si no hay un Dios, entonces los humanos no tienen ninguna base para proclamar nada malo, ninguna razón para condenar el racismo, el genocidio, la tortura o cualquier atrocidad. La existencia del mal es entonces evidencia de que Dios existe. Si no hay un Dios, entonces el poder debe reinar. Es razonable creer en Dios.

La Grandeza de Dios

¿Qué tipo de ser es Dios? ¡Mucho más grande de lo que nos podemos imaginar! Si Él creó el universo, entonces Él es más grande que el universo; y no limitado por el tiempo, el espacio o la energía, porque Él existió antes del tiempo, el espacio, la materia o la energía.

En 2 Timoteo 1:9 se menciona algo que Dios hizo “antes del comienzo del tiempo”. El tiempo tuvo un comienzo, y Dios existió antes de eso. Él tiene una existencia eterna que no puede ser medida por años. Él es eterno, de edad infinita. Nuestra matemática es muy limitada para describir la existencia de Dios.

Ya que Dios creó la materia, Él existió antes de la materia, y Él no está hecho de materia. Él es espíritu; pero Él no está “hecho de espíritu”. Dios no fue hecho en absoluto. Él simplemente existe, y existe como espíritu. Él define la existencia, Él define el espíritu y define la materia.

Dios existió antes de la materia, y las dimensiones y propiedades de la materia no se aplican a Él. Él no puede ser medido en millas o kilómetros o en kilovatios. Solomón reconoció que aun los cielos de los cielos no pueden contener a Dios (1 Reyes 8:27). Él llena los cielos y la tierra (Jeremías 23:23); Él está en todo lugar, es omnipresente. No hay ningún lugar en el universo donde Él no existe.

¿Cuán poderoso es Dios? Si Dios puede causar un gran estallido, diseñar sistemas solares, crear los códigos del ADN y controlar todos estos niveles de poder, entonces Él debe ser ilimitado en poder, es omnipotente. “Ninguna cosa será imposible para Dios”, nos dice Lucas 1:37. Dios puede hacer lo que quiera.

La creatividad de Dios demuestra una inteligencia mayor de lo que podemos entender. Él controla el universo constantemente causando su continua existencia (Hebreos 1:3). Eso significa que Él debe saber lo que está aconteciendo en el universo. Él es ilimitado en inteligencia. Él es omnisciente. Él sabe lo que quiere saber.

Ya que Dios define lo bueno y lo malo, Él es por definición recto, y tiene el poder para siempre hacer lo correcto. “Dios no puede ser tentado por el mal” (Santiago 1:13, Nueva Versión Internacional). Él es consecuente y perfectamente justo (Salmos 11:7). Sus normas son justas, sus decisiones son justas, y juzga al mundo en justicia, porque Él es, en su propia naturaleza, bueno y justo.

En todas estas maneras, Dios es tan diferente a nosotros que tenemos palabras especiales que usamos solamente para Dios. Sólo Dios es Omnisciente, Omnipresente, Omnipotente, Eterno. Nosotros somos materia, Él es espíritu. Nosotros somos mortales; Él es eterno.

Esta gran diferencia entre nosotros y Dios la llamamos su trascendencia. Significa que Él nos transciende a nosotros, está más allá de nosotros, no es como nosotros.

Otras culturas antiguas creían en dioses y diosas que peleaban el uno contra el otro, que actuaban egoístamente, en quienes no se podía confiar. Pero la Biblia revela a un Dios que tiene control total, que no necesita nada de nadie, quien consecuentemente actúa sólo para ayudar a otros. Él es perfectamente firme, su comportamiento es completamente justo y completamente fidedigno. Esto es lo que quiere decir la Biblia cuando dice que Dios es santo: moralmente perfecto.

Esto hace que la vida sea más simple. Las personas no tienen que tratar de complacer a 10 ó 20 dioses diferentes; sólo hay uno. El Creador de todo es todavía el Gobernante de todo, y será el Juez de todo. Nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro están todos determinados por un Dios, el Omnisapiente, el Todopoderoso, el Eterno.

La Bondad de Dios

Si todo lo que supiéramos acerca de Dios es que tiene increíble poder sobre nosotros, quizá le obedeceríamos motivados por el temor, de rodillas y con un corazón hostil. Pero Dios nos ha revelado otro aspecto de su naturaleza: el increíblemente gran Dios es también increíblemente bondadoso y bueno.

Uno de los discípulos de Jesús le preguntó: “Muéstranos el Padre” (Juan 14:8). Él quería saber cómo era Dios. Él sabía las historias de la zarza ardiente, la columna de nube y de fuego en el monte Sinaí, el trono especial que Ezequiel vio y el sonido apacible y delicado que escuchó Elías (Éxodo 3:4; 13:21; 1 Reyes 19:12; Ezequiel 1). Dios puede aparecer en todas estas maneras, pero ¿cómo es en realidad? ¿Dónde debemos mirar?

Jesús dijo: “El que me ha visto, ha visto al Padre” (Juan 14:9). Si queremos saber cómo es Dios, debemos mirar a Jesús. Podemos aprender un poco acerca de Dios mediante la naturaleza. Podemos aprender más de la manera como se reveló en el Antiguo Testamento, pero podemos aprender mucho más de la manera en que Dios se ha revelado en Jesús.

Jesús nos muestra cómo es Dios. Él es Emmanuel, que quiere decir Dios con nosotros (Mateo 1:23). Él vivió sin pecado, sin egoísmo. Él es una persona de compasión. Él tiene sentimientos de amor y gozo, decepción y enojo. Él se preocupa por individuos. Él desea la justicia y perdona el pecado. Él sirvió a otros, aun en su sufrimiento y muerte. Dios es así. Él se describió a Moisés de la siguiente manera: “Jehovah, Jehovah, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad, que conserva su misericordia por mil generaciones, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado; pero que de ninguna manera dará por inocente al culpable” (Éxodo 34:6-7).

El Dios que está sobre toda la creación es también libre para trabajar dentro de la creación. Esta es su inmanencia, el estar con nosotros. Aunque Dios es más grande que el universo y en todas partes dentro del universo, Él está con nosotros en una manera en la cual no está con los incrédulos. El enorme Dios está siempre cerca de nosotros. Él está cerca y distante al mismo tiempo (Jeremías 23:23).

En Jesús, Él entró en la historia humana, el espacio y el tiempo. Trabajó en la carne humana, mostrándonos lo que la vida debe ser en la carne, y mostrándonos que Dios quiere más para nuestras vidas que meramente lo físico. Se nos ofrece vida eterna, vida más allá de los límites físicos que conocemos ahora. Se nos ofrece vida espiritual, mientras tanto el Espíritu de Dios mismo viene a vivir dentro de nosotros para hacernos hijos de Dios (Romanos 8:11; 1 Juan 3:2). Dios continúa estando con nosotros, trabajando en el espacio y el tiempo para ayudarnos.

El gran y poderoso Dios es también el amable y bondadoso Dios; el juez perfectamente justo es también el Salvador paciente y misericordioso. El Dios que se enoja por el pecado también provee salvación del pecado.

Él es poderoso en misericordia, grandioso en amabilidad. Esto es lo que debemos esperar de un Ser que puede crear los códigos del ADN y los colores de un arco iris. No existiríamos si no fuera por el hecho de que Dios es bondadoso y amable.

Dios describe su relación con nosotros en varias maneras. En una analogía, Él es el padre y nosotros sus hijos. En otra, Él es el esposo y todo su pueblo junto es su esposa. O Él es un rey y nosotros sus súbditos. Él es un pastor y nosotros las ovejas. En todas estas analogías, Dios se pone a sí mismo en una situación de responsabilidad para proteger y proveer para las necesidades de su pueblo. Dios sabe cuán diminutos somos. Él sabe que podría destruirnos en un abrir y cerrar de ojos, en la más mínima equivocación de fuerzas cósmicas. Pero en Jesús, Dios nos muestra cuánto nos ama, cuánto se preocupa por nosotros. Jesús fue humilde, hasta dispuesto a sufrir, si nos pudiera ayudar. Él sabe la clase de dolor que nosotros experimentamos, porque lo ha sentido. Él conocía el dolor que causaba la maldad, y lo aceptó, mostrándonos que podemos confiar en Dios.

Dios tiene planes para nosotros, porque nos ha hecho para ser como Él mismo (Génesis 1:27). Él nos invita a ser más como Él mismo; en bondad, no en poder. En Jesús, Dios nos da un ejemplo para seguir: un ejemplo en humildad, en servicio desinteresado, en amor y compasión, en fe y esperanza.

“Dios es amor”, escribió Juan (1 Juan 4:8). Dios demostró su amor enviando a Jesús para morir por nuestros pecados, para remover las barreras entre nosotros y Dios, para que podamos vivir con Él en gozo eterno. El amor de Dios no es una ilusión, es una acción que nos ayuda en nuestra más profunda necesidad.

Aprendemos más acerca de Dios por medio de la crucifixión de Jesús que por medio de su resurrección. Jesús nos muestra que Dios está dispuesto a sufrir dolor, aun dolor causado por las personas que están siendo ayudadas. Su amor nos invita, nos anima. Él no nos obliga a hacer su voluntad.

El amor de Dios por nosotros, demostrado más claramente en Jesucristo, es nuestro ejemplo: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo en expiación por nuestros pecados. Amados, ya que Dios nos amó así, también nosotros debemos amarnos unos a otros” (1 Juan 4:10-11). Si vivimos en amor, entonces la vida eterna será un gozo no sólo para nosotros sino también para aquellos que están con nosotros.

Si seguimos a Jesús en la vida, lo seguiremos también en la muerte, y después en la resurrección. El mismo Dios que resucitó a Jesús de los muertos también nos resucitará y nos dará la vida eterna (Romanos 8:11). Pero si no aprendemos a amar, entonces no disfrutaremos de la vida eterna. Dios, entonces, nos está enseñando a amar a un paso que podemos seguir, dándonos un ejemplo perfecto, cambiando nuestro corazón por medio del Espíritu Santo obrando en nosotros. El poder que controla los hornos nucleares del sol está obrando amablemente en nuestros corazones, ganándose nuestro afecto y nuestra lealtad.

Dios nos da significado y dirección en la vida, y esperanza en la vida eterna. Podemos confiar en Él, aun cuando sufrimos por hacer el bien. La bondad de Dios está respaldada por su poder. Su amor está guiado por su sabiduría. Él tiene todas las fuerzas del universo bajo su control, y las está usando para nuestro beneficio. “Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que le aman” (Ro. 8:28).

Nuestra Respuesta

¿Cómo respondemos a un Dios tan grande y bondadoso, tan terrible y tierno? Respondemos con adoración: admiración de su gloria, alabanza por sus obras, reverencia por su santidad, respeto por su poder; arrepentimiento en la presencia de su perfección, obediencia en la autoridad que se encuentra en su verdad y sabiduría.

A su misericordia, le respondemos con gratitud; a su gracia, con nuestra lealtad; a su bondad, con nuestro amor. Lo admiramos, lo adoramos, nos entregamos a Él aun al desear tener más que darle. Tal como Él nos ha mostrado su amor por nosotros, le permitimos que nos cambie para que amemos a las personas a nuestro derredor. Usamos todo lo que tenemos, todo lo que somos, todo lo que Él nos da, para servir a otros tal como lo hizo Jesús.

Este es el Dios a quien oramos, sabiendo que escucha cada palabra, que conoce todo pensamiento, que sabe qué es lo que necesitamos, que se preocupa por nuestros sentimientos, que Él desea vivir con nosotros para siempre, que tiene el poder para cumplir con cada petición, que tiene la sabiduría para no hacerlo.

Dios ha probado ser fiel en Jesucristo. Dios existe para servir, no para ser egoísta. Su poder siempre se usa en amor. Nuestro Dios es supremo en poder, y supremo en amor. Podemos confiar en Él en absolutamente todo.■

1  La diversidad de la vida es un asunto diferente. Algunas personas aceptan la teoría de la evolución; otros la rechazan. Algunas personas creen que la teoría de la evolución describe la manera como Dios produjo la diversidad biológica; otros creen que Dios obró de alguna otra manera. Las controversias acerca de la evolución son muy complejas para ser resueltas aquí. Simplemente indicamos que no afectan la cuestión de cómo se originó la vida en primer lugar. Debemos también indicar que pocas personas han estudiado la evolución suficientemente bien como para llegar a sus propias conclusiones. La mayoría de ellos simplemente aceptan la palabra de los “expertos”. Eso incluye tanto a adversarios como a partidarios de la evolución.Los humanos son criaturas conscientes de sí mismos que exploran el universo, que piensan sobre el significado de la vida, que buscan propósito. El hambre física sugiere la existencia de alimento; la sed sugiere que hay algo que puede apagar nuestra sed. ¿Acaso nuestra ansiedad intelectual por un propósito sugiere que de hecho hay un significado que debe encontrarse? Muchas personas afirman haber encontrado significado en una relación con Dios.

Comentarios de los lectores

Un comentario to “Una introducción a Dios”

  • Carlos Carrascal
    Carlos Carrascal says:

    Saludos cordiales.

    No obstante que no pertenezco a esta denominacion Cristiana, cada vez me siento mas identificado con todos temas que tratan ustedes, con tanta sencillez y profundidad, sobre todo los del director Dr. Track.-
    Gracias y que Dios los siga beniciendo.l

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